Mujer fiscal y feminista

Diciembre 17, 2010 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Feminista en un país machista, senadora liberal y samperista en la peor época del Partido y cristiana en una sociedad católica, esa es la nueva fiscal general de la Nación, Viviane Morales. Consistente con su personalidad, su elección también tuvo matices pintorescos. La Corte Suprema de Justicia, por el choque de trenes con el ex presidente Uribe, se abstuvo de elegir Fiscal durante 16 meses y sólo le dio el beneplácito a la terna presentada por el nuevo Presidente después de asegurarse que no era pro Uribe. En cumplimiento de la Ley de Cuotas promovida por Viviane Morales, en todas las ternas para escoger los altos funcionarios del Gobierno debe incluirse una mujer. Los compañeros de terna eran juristas de alto turmequé y Viviane, una niña prodigio y brillante abogada, fuera de su carrera política como senadora no había ejercido cargos de reconocido prestigio. Los medios la distinguen por haberse casado con Carlos Alonso Lucio en un acto de amor apasionado cuando él estaba en La Picota, mientras que las mujeres la recuerdan como la aguerrida congresista a laque no le tembló la mano para imponer la Ley de Cuotas ante un Congreso que la había rechazado cuatro veces y ridiculizado hasta convertirla en un instituto para mujeres incapaces, como si todavía los hombres tuvieran la patria potestad sobre ellas. La Ley de Cuotas nació de una propuesta de las mujeres del Valle para la Constituyente del 91, con el aval institucional de la Federación Internacional de Abogadas. Recuerdo trabajando contra el tiempo con Merceditas Lloreda y luego las largas jornadas de cabildeo en la Constituyente con Julieta Rodríguez, en un invierno parecido al de ahora, esperando la venia de algún constituyente para poder entrar al recinto sagrado de los 68 padres y las cuatro madres de la Patria. Junto con Rodrigo Lloreda del Partido Conservador y María Teresa Garcés del M-19 elaboramos palabra por palabra el texto que quedaría en la Constitución en el artículo 40, numeral 7: “Las autoridades garantizan la adecuada y efectiva participación de la mujer en los niveles decisorios de la Administración Pública”. La Ley empezó entonces su tortuoso camino por el Congreso. Llegó mal apadrinada por Regina 11 quien en ese momento estaba enfrascada en una pelea con el entonces ministro de Hacienda Rudolf Hommes. Nuestro primer reto fue definir adecuada y efectiva participación. Para nosotras era el 50% y para algunos trogloditas la mujer debería aprender a ser igual. Tomó 10 años negociar ese 30% y la participación obligatoria de una mujer en todas las ternas. A Yolima Espinoza no le alcanzó el tiempo para sacar adelante la Ley de Cuotas, pero Viviane la defendió como una fiera ante un Congreso machista y finalmente quedó aprobada en el año 2000. Ahora ella misma se beneficia y por fin la mujer de la terna, y esta vez la Fiscal, tiene perspectiva de género.

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