Mi amigo Pascual

Mi amigo Pascual

Marzo 25, 2011 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Lo conozco de toda una vida, fue mi profesor de nado sincronizado en el Club San Fernando y desde ese entonces su mayor pecado era enamorarse de sus alumnas, costumbre que nunca perdió, ni siquiera con los años. Fue un deportista aplicado y se atravesó el Canal de la Mancha en un otoño helado. Lo veo todavía en París congelado y sin dientes, después de una trifulca en un cabaret parisino. Luego se casó con una sueca de dos metros y tuvo un hijo escandinavo. Regresó a Colombia a dedicarse al cine, a la televisión y, como defensor de causas perdidas, a hacer política con Noemí Sanín. Ha tenido compañeras esporádicas siempre muy lindas y bastante menores que él, pero ante todo nunca ha abandonado su chicle del deporte. Recientemente hipotecó su casa para sacar al Fondo Mixto del Deporte adelante, cuando le propuso al gobernador Angelino Garzón que le diera la oportunidad de hacer algo con ese cascarón que nadie quería tocar. Un día se fue a Kaohsiung, Taiwán, y trajo para Cali y Colombia la sede de los World Games, hazaña que hasta ahora nadie le ha agradecido. Estos juegos son los segundos en importancia del mundo donde compiten los deportes no olímpicos, mucho más dinámicos que las olimpiadas y donde Colombia se destaca, sobre todo, por sus excelentes patinadores. En julio del 2013 tendremos en Cali más de 120 países en un evento deportivo mucho más prestigioso que los Panamericanos.No culpo al Alcalde por haber escuchado a Pascual y dedicarle recursos, no sólo de la ciudad, sino de la nación, para adecuar las instalaciones deportivas, entre ellas el estadio que lleva el nombre de mi amigo, en honor a su padre, un gran benefactor de la ciudad en la década de los 30. Me imagino a Pascual entusiasmado comprando sillas y tableros para darle a Cali el mejor de los escenarios deportivos y, de pronto, ignorando las minucias que a veces entorpecen los procesos en este país de excesiva burocracia. Seguramente rebuscando en la mayor parte de los contratos o convenios que hace la Administración habrá vicios demandables, pero lo que sí estoy segura es que Pascual con sus más de 70 años no se va a torcer. Por eso creo que es la labor de nosotros, los periodistas, dejar que se celebren los World Games y si la Ley tiene que actuar, lo hará sin presiones de los medios, y más bien dedicarnos a resolver otros problemas más graves que tiene Cali como es la inseguridad, donde, según palabras del Alcalde, la ciudad tiene las manos maniatadas en espera de que se cambien las leyes y se movilice la Nación.

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