Liderazgo colectivo

Liderazgo colectivo

Octubre 26, 2017 - 11:45 p.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

La Séptima entrega del Premio ‘Los Mejores Líderes’ que otorgan la Revista Semana, la Fundación Democracia y Liderazgo y Telefónica, en este año crucial para Colombia dio un vuelco de 180 grados al premiar 10 experiencias de liderazgo colectivo. El jurado conformado por 4 hombres y 4 mujeres tuvo la difícil tarea de escoger entre 500 postulados.

Los ganadores fueron una gama de proyectos desde el paro cívico del Chocó, los mandos militares, los recuperadores ambientales arahuacos, las mujeres de la Ecoaldea Nashira, tres grupos de educadores, Los Cultivadores de Esperanzas del Río Yurumanguí cerca de Buenaventura que se defienden de la violencia, el Consejo de Redacción de periodistas y los abogados de Justicia.

Pareciera un contra sentido hablar de líderes colectivos. Nos hemos acostumbrado a sociedades en que se apoya el individualismo, se educa a los jóvenes para que manden como se hacía en los internados ingleses de principios del siglo pasado, en que el Imperio Británico estaba dedicado a la conquista y por lo tanto a generar una sociedad en que el don de mando era lo mas importante para el éxito.

Bajo esos parámetros se ha desarrollado el mundo patriarcal, que ahora nos repugna con personajes como Donald Trump, Nicolás Maduro, y sin ir muy lejos Álvaro Uribe, que han hecho del culto a la personalidad su caballitos de batalla para lograr el poder.

Al resaltar el liderazgo colectivo y escoger un abanico de experiencias sociales, muchas de ellas silenciosas que están transformando a Colombia desde la sociedad civil se empieza a generar en nuestro país lo que serían las futuras comunidades del Siglo XXI. Ya no es un prohombre el que genera los cambios y el progreso. Tampoco se mide el liderazgo en términos de dinero ni de poder. Ahora es un equipo que trabaja en conjunto y lograr cambios significativos, sin duda alguna, venciendo los miles de tropiezos que genera el individualismo salvaje, la desconfianza que mata, el matoneo que destruye y el machismo que acongoja.

Que reto tan interesante en la nueva sociedad de paz que estamos tratando de construir en Colombia, donde seguramente habrá veredas de las Farc que se modelen en las ecoaldeas de las mujeres y así probar que la paz es colectiva. Empezar desde lo pequeños, el barrio, la escuela, las universidades donde habrá excombatientes codeándose con los ‘hijos de papi’ y a lo mejor los hijos de paramilitares y de narcotraficantes. Desde el alma máter se debe generar el liderazgo colectivo, basado en la tolerancia, el aceptar al otro no por su origen sino por su aporte al grupo. Ya las urbes no van a tener un alcalde sino un comité con unos coordinadores que se reúnen regularmente.

Los regímenes presidenciales y las dictaduras serán temas de otro siglo y los países cambiarán a regímenes parlamentarios. No habrá un presidente sino un primer ministro de la bancada del colectivo mayoritario y la frase de moda será la unión hace la fuerza pero no para matonear, sino para cambiar la sociedad.

Sigue en Twitter @Atadol

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