La paz de todos

Agosto 05, 2016 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Una reunión de compañeras de la Universidad, historias compartidas de nuestras vidas, éxitos y fracasos, lágrimas y carcajadas y la intención de volvernos a reunir pronto. Empezamos un grupo de whatsapp, esa aplicación que algunos consideran diabólica y para otros es la mejor forma de mejorar el idioma.A este grupo de mujeres llegaron también los hombres, abogados de prestigio con exitosas carreras como sus contrapartes femeninas. Nos empezamos a reconocer y a intercambiar primero tímidamente fotos de la familia, luego de nosotros mismos que a diferencia de las compañeras de Siriri que las ve feas y viejas quizá por aquello de cambiar una mujer de hace 40 años por dos pollitas de 15, estas se ven lindas y fortalecidas intelectualmente y ellos con opiniones definidas y un sentido del humor que no se lo conocimos en la universidad; a muchos les lucen las canas y con un bagaje intelectual adquirido por la experiencia se perciben interesantes y atractivos.Hay discusiones políticas muy enriquecedoras, pues la vida ha colocado a algunos al lado del sí y a otros al lado del no, hasta el punto que hemos sacado el tiempo de nuestras complicadas agendas para leer a diario los mensajes.Discutimos la opinión de Claudia López sobre el Plebiscito. Estoy de acuerdo que nos debemos echar la paz al hombro, que la paz no es de Santos sino del grano de arena o del ladrillo que podamos colocar en ese edificio de reconstrucción del país. Los Concejales de Cali aprobaron en cada comuna constructores de paz como parte preparatoria para el post acuerdo. También compartimos un texto de William Ospina, él dice que en esta guerra de más de 65 años no hay nadie exento de culpa, ya sea por haber tolerado la desigualdad y el abandono de los menos favorecidos o por haber llevado al poder a los artífices de la guerra. Recuerdo a mi papá amenazado por ser liberal. Se estableció el Frente Nacional en que Liberales y Conservadores se repartieron el poder por 20 años y hubo perdón y olvido pero quedaron por fuera los aliados de los Liberales que se fueron al monte con el trauma de sus muertos. También hubo otro acuerdo con el M-19 y supuestamente con la UP que nos costó la muerte de nuestros magistrados y de miles de excombatientes y en un ambiente enrarecido por los paracos y el narcotráfico, las vidas de los mejores líderes del siglo pasado. Recordemos que fue Uribe el que admistió a sus paramilitares que él había creado con las Convivir. De los 50.000 desmovilizados, ¿cuántos no vienen de ese lado del conflicto? Por eso es feo que ahora aparezca con la bandera negra de los Fascistas, ¿será que eso es lo que queremos para Colombia?Sigue en Twitter @Atadol

VER COMENTARIOS
Columnistas