Invasiones y vivienda

Octubre 18, 2013 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Cada día hay más invasiones en la ladera de Cali, la inseguridad no cesa y no pareciera haber respuesta del Municipio al respecto. Se están manejando bien las basuras, pero en el tema de la vivienda, fundamental para la calidad de vida, la Alcaldía pierde el año. Sabemos que Potrero Grande, donde se ubicó a la gente de Villa Mosca, se volvió caldo de cultivo para pandillas y asesinatos, unos de los más altos de la ciudad, y el malestar social. No aprendimos de esa mala experiencia. El Gobierno de nuevo abrió la piñata de 100.000 viviendas gratis cometiendo el mismo error de Potrero Grande, vivienda sin comunidad, sin fuentes de trabajo, sin seguridad alimentaria. Nos sentimos prepotentes y Alcalde, “no son esas vainas de Angelita” pero a lo mejor podríamos aprender de otros países donde se han implementado formas interesantes de vivienda de interés social como en Uruguay con el sistema de cooperativas, premiado por ONU hábitat en el 2013 y que están interesados en replicar el modelo.Todos los años la Fundación Bshf (Building and Social Housing Foundation) de Inglaterra y ONU Habitat entregan dos premios a las mejores soluciones urbanísticas obedeciendo a una convocatoria virtual. El año pasado el galardonado fue la Federación de Cooperativas Uruguayas Fucvam, que no solo está en el país del Sur sino que ha impulsado su modelo en El Salvador, Costa Rica y Paraguay. Si bien en Colombia ha existido la vivienda colectiva, tarde o temprano se convierte en vivienda individual, que se da en garantía para préstamos y en los tiempos de las vacas flacas termina en manos de bancos, prestamistas.Las Cooperativas en Colombia han pasado por épocas de gloria y entusiasmo y a veces han caído en la desgracia por falta de controles o porque la norma no es clara, en cuanto a lo que significa la propiedad colectiva.Bajo esta modalidad los miembros efectúan aportes al capital social de la cooperativa que es la propietaria de las viviendas. El asociado paga su aporte a la cooperativa pero en lugar de obtener el título de propiedad individual adquiere un derecho común como copropietario del conjunto inmobiliario y se le adjudica la vivienda que ocupa. La cooperativa mantiene la propiedad del conjunto y no los miembros en particular, y el derecho de uso de los bienes, o “derecho a la utilización de la vivienda cooperativa”, no se deriva directamente de la propiedad sino del interés social representado en certificados de aportación. Una parte esencial de la vivienda cooperativa es la autoconstrucción, que genera comunidad, solidaridad y lazos de amistad entre los beneficiarios. También puede haber unidades productivas generando ingresos desde la vivienda así como seguridad alimentaria.El problema de las invasiones y la inseguridad por la mala calidad de vida de la población amerita una reflexión profunda y una solución definitiva.

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