Intereses y pobreza

Intereses y pobreza

Agosto 17, 2017 - 11:45 p.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

En la reciente Asamblea de la Andi en Cartagena el presidente Santos sorprendió al país con el anuncio de un nuevo cálculo en la tasa de usura que se hará mensualmente y no trimestralmente, y que junto con los cálculos entregados por la Superfinanciera, la Tasa de Interés Bancario Corriente será de 21,49 %, lo que daría una tasa de usura (la más alta que puede cobrar un banco) que para septiembre sería de 32,24 %, es decir 73 puntos por debajo de la que rige actualmente. En términos prácticos significa que esa es la tasa que nos corresponde pagar a los consumidores al utilizar las tarjetas de crédito. Una medida para que la clase media gaste más y pague menos.

No todos están contentos, los garosos bancos patalearon y dijeron que así se incentivaría el ‘gota a gota’, como si las víctimas de este flagelo estuvieran bancarizadas. Con un margen de intermediación del 27 %, la diferencia entre el 5 %, que es más o menos lo que paga un CDT y el 32,24 % que sería lo que cobrarían ahora, los bancos continúan siendo uno de los sectores más rentables de la economía y si no me equivoco, de los menos altruistas.

Por otro lado también están los intereses de usura del microcrédito que casi no se mencionan y que estarían a más o menos el 55 %, pues los bancos que los promueven se las han ideado para pasar de agache y son los responsables de que la mitad de las microempresas que se establecen en el país quiebren después del primer año y solamente el 20% sobrevivan el tercero. La tasa de intermediación aquí es de 50 puntos lo que les permite ganar mucho a costa del colapso y de los esfuerzos enormes que hace la población para salir de la pobreza.

La economista y escritora alemana, Margrith Kennedy pasó la mayor parte de su vida promoviendo una sociedad ideal, una economía sin intereses. Decía que un sistema en que el dinero cuesta, aumenta la brecha entre pobres y ricos. El valor de un producto ya no es únicamente la mano de obra y la materia prima es la plusvalía del dinero que aumenta cuando el prestamista tiene que utilizar un intermediario, por ejemplo el banco, para prestarle a un tercero. Y qué tal el ‘gota a gota’ que genera las “oficinas de cobro”. He visto a esos motociclistas parqueados frente a una humilde vivienda amenazando a una pobre mujer con cuatro hijos por una deuda de 50 mil pesos, y lo más triste es que este sistema también lo utilizan algunos bancos. Si se compra una casa, ésta se puede pagar a plazos pero, ¿por qué intereses? ¿Y más aún de mora? Margrith promovió también ciudades con una moneda por fuera del sistema económico mundial pero falleció cuando estaba en el proceso de venderle la idea a Islandia que en ese momento atravesaba por una crisis financiera.

Sigue en Twitter @Atadol

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