Horror de horrores

Diciembre 09, 2016 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

No acababa el país de conmoverse por el asesinato de Dora Lilia Gálvez, la bugueña que fue violada, golpeada hasta causarle lesiones irreparables en el cerebro y tras debatirse entre la vida y la muerte falleció sin poder contar quién fue el demonio que la mató, pues su asesino aún no ha sido descubierto por las autoridades. Mientras tanto un crimen aún peor se dio en un lujoso apartamento de Bogotá y esta vez la víctima fue la niña de 7 años Yuliana Andrea Samboní desaparecida el 4 de diciembre de su humilde vivienda, en un barrio de escasos recursos, mientras jugaba con sus compañeritos el domingo pasado. Había sido violada y murió asfixiada. En este caso el dueño del apartamento y presunto culpable se refugió en una clínica pues dijo estar sufriendo de una sobredosis de cocaína. Las autoridades solo lograron detenerlo después del cuarto día, cuando la gente enardecida amenazaba con quebrar a piedra los vidrios del establecimiento hospitalario, mientras que el mundo se estremecía por el horror y la maldad. A diferencia del asesinato de Dora Lilia, en este caso sí hay testigos que oyeron los gritos y hasta vecinos que dicen saber que los familiares del asesino trataron de manipular las pruebas. Ante un hecho tan vergonzoso, cómo es posible que la Policía no actúe de inmediato y que aparezcan en los medios diciendo que todavía no hay pruebas para detenerlo. Con razón la gente está escéptica y piensa que como es un ricachón no lo van a castigar. Hasta cuándo seguimos con esta impunidad que demuestra un desprecio total por la vida de las mujeres que a diario son asesinadas en este país.Las estadísticas son escalofriantes. Según el registro de la Defensoría del Pueblo, 6219 mujeres han denunciado amenazas. El 50% provienen de compañeros sentimentales, el 30% de exparejas y el 10% de esposos y novios. Se han identificado 1658 casos en estado crítico. Esto significa que la mitad de homicidios en Colombia son feminicidios, cometidos por personas allegadas, detrás de la puerta cerrada del hogar. En el primer semestre del año fueron asesinadas 399 mujeres. Muchos de los casos de feminicidio pudieron ser evitados.“Es muy grave cuando una mujer por fin toma el valor, la fuerza para hablar y no encuentra una respuesta institucional adecuada”, dijo la delegada de la Defensoría del Pueblo. Hasta ahora ni en los casos más graves se ha aplicado la pena máxima de 60 años de reclusión. La violencia de género se ha convertido en una epidemia que no da tregua y que a los gobiernos tanto locales como nacionales les sigue quedando grande.Sigue en Twitter @atadol

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