Hacia la Corte de mujeres

Junio 26, 2015 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Las mujeres sacan la cara por Colombia. La elección de fútbol femenina llegó a los octavos de final en el Mundial de Canadá y aunque tuvo la mala suerte de terminar el partido con portera lesionada y una futbolista menos salió eliminada pero con la cabeza en alto. Por el contrario, la Selección Colombia masculina clasificó en la Copa América por chiripa jugando más mal que bien, según palabras de James Rodríguez. Sin embargo, ni la afición, ni los medios les dieron a las mujeres el aplauso que se merecían. Algunos apartes de los partidos de la Selección Colombia femenina se vieron en las noticia deportivas y solo clasificamos para un pequeño artículo en la prensa escrita mientras que el fútbol masculino se llevaba tres cuartas partes del periódico.Lo mismo ocurre con las mujeres candidatas la Alcaldía de Cali. A Luz Elena Azcárate quien silenciosamente recorre los barrios de Cali con su importaculismo recogiendo penosamente las 150.000 firmas no se le ve nunca en los medios. A María Isabel Larrarte tampoco, mientras que los ancianos llenan los micrófonos y las páginas de los periódicos. Ya tuvimos un adulto mayor en la Alcaldía y no queremos otro así tenga todo el dinero del mundo, tampoco queremos los chonticos sin mucha preparación académica.Si son noticia los asesinatos de las 3 mujeres que aparecieron en los cañaduzales muertas incluyendo una modelo y una abogada residente en España, parte de los 80 feminicidios perpetrados en lo que va del 2015 en el Valle del Cauca. Lo peor de todo es que los asesinatos quedan impunes, no hay penas ejemplarizantes para los homicidas. La ley las contempla pero cuando van a los estratos judiciales siempre hay un abogado o un juez o un inspector de policía que deja libre al culpable. Jonathan Vega quién deformó el rostro de Natalia Ponce de León al atacarla con ácido no ha sido aún condenado. Más de un año definiendo si era un intento de homicidio o un simple caso de lesiones personales y además su abogado alega “esquizofrenia paranoico auditiva”, una condición mental que lo haría inimputable. Con las violaciones la situación es más compleja. No hay cultura entre los hombres de que la violación sea un crimen de lesa humanidad. A menudo se escuchan comentarios de personajes hasta famosos que tratan de echarle la culpa a la minifalda o al escote pronunciado. Se ha estado hablando de los Tribunales de la verdad. Hace algunos años se hicieron las primeras cortes de mujeres, siguiendo el modelo de la filósofa Hindú Corinne Kumar, donde testimoniantes víctimas del conflicto fueron escuchadas por un tribunal de mujeres sabias y en un evento único, emitieron su veredicto y ordenaron la reparación. ¿Será que ahora si se escucha a la mujeres?

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