Gorgona, agresión imperdonable

Noviembre 28, 2014 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

¿Cuáles son los mensajes de paz que le envía las Farc al país, cuando cada semana escogen otro enemigo indefenso y aquellos posibles simpatizantes como los indígenas paeces y los ambientalistas los vuelven objetivos militares sin razón alguna? ¿Será que hay profundas divisiones en el seno de los insurgentes sobre las virtudes de una paz negociada? Solo a un demente hitleriano, acaso muy desesperado, se le ocurre atacar un Parque Nacional matando e hiriendo policías que ejercen funciones turísticas y ambientales. En la Gorgona existe un microclima único, donde las plantas y los animales marinos así como las babillas que habitan en la cima de la montaña, llegan a unos tamaños inusitados. Para los amantes del buceo tanto colombianos como extranjeros, la Gorgona es un destino deportivo, científico y turístico, un patrimonio de la humanidad considerado como tal por la Unesco.Allí se ve el tiburón martillo, las manta rayas, las tortugas, el tiburón ballena y las ballenas jorobadas, que la fundación Yubarta lleva años estudiando. Hay una variedad enorme de pájaros y reptiles y los micos que comparten su hábitat con los visitantes, respetando el espacio de cada uno, mientras los humanos podemos observar de cerca y con admiración los hábitos de estos seres tan cercanos y lejanos a nosotros sin necesidad de ir a un zoológico y verlos enjaulados.Antes de la época de la conciencia ambiental, que me imagino es en la que aún viven los comandantes que deciden atacar un Parque Nacional, la Gorgona era un sitio de castigo para delincuentes de alta peligrosidad. Precisamente porque desde entonces la pesca estaba vedada, la joyas del buceo como la manta diabla y el tiburón martillo la han convertido en su hábitat natural. Afortunadamente nos dimos cuenta que Gorgona tenía un valor enorme y despachamos a los presos para el interior. Un grupo de ambientalistas y buzos lo fueron convirtiendo en un destino deportivo y científico. Las ruinas de la cárcel son también una atracción de carácter surrealista, pues la naturaleza las ha ido recuperando y solo quedan los muros y los grafitis y en el museo algunos recuerdos de los presos, así como el cementerio donde muchos fueron enterrados. Inclusive está también la tumba de una abogada ecuatoriana que llegó traída por las aguas del mar, como llegan las botellas que botan en el vecino país. Desde ya la Gorgona está cerrada indefinidamente. Los que queríamos que enterraran nuestras cenizas en la Montañita al pie de las esculturas de bronce de los buzos desaparecidos tendremos que esperar para morirnos. Los que adoramos a la Gorgona tenemos una deuda de gratitud con ese héroe que murió injustamente defendiendo el medio ambiente y las Farc deben pedir perdón a la Madre Naturaleza y resarcir el daño pues han violado un recinto sagrado.

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