El Lobo

Octubre 02, 2015 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

‘El Lobo’, el lobo, es el botón de pánico que los vendedores ambulantes que trabajan en la Plaza de Caycedo reconocen para recoger sus mercancías y correr despavoridos ante la presencia de unos hombres vestidos de negro similares a la Gestapo que no tienen piedad de mujeres embarazadas o discapacitados y que arrasan con todo lo que se parezca a invasión del espacio público.Cada vendedor ambulante puede perder de un momento a otro todo su capital y quedar en la ruina. El préstamo que hizo en la mañana con el gota a gota al cual tiene que pagar el 50% de las ventas, ya se vuelve imposible y a veces hasta una sentencia de muerte.En la noche la plaza se convierte en un dormitorio público parecido a la Inglaterra de Charles Dickens donde los Samaritanos de la Calle le dan un plato de sopa a los indigentes que llegan del Calvario antes de que estos se acomoden en hojas de papel periódico para pasar la noche y amanecer desplazados por las máquinas del aseo que se encargan de preparar la plaza para los habitantes de día, los vendedores ambulantes.Mientras tanto la Administración de Cali está más distante que nunca del diario vivir de sus electores. Un Alcalde septuagenario desde las cómodas butacas de los clubes sociales comparte con su contemporáneo candidato a la Alcaldía las teorías de cómo se debe gobernar esta ciudad de casi tres millones de habitantes de los cuales más del 50% están aún en el rebusque.El exitoso modelo de Vallenpaz cuya autoría es sin duda de Rodrigo Guerrero nunca se pudo establecer en las veredas aledañas productoras de hortalizas como tampoco va a ser posible darle empleo a todo el mundo con un salario digno como lo promete el candidato Armitage. Es más que utópico pensar que dentro de una economía capitalista sujeta a los vaivenes del mercado, los empresarios van a recibir en sus negocios a todos los pobres desempleados o, ¿será acaso que el candidato piensa cambiar el sistema y establecer como en la China Comunista enormes empresas estatales que trabajen día y noche donde todo el mundo quepa?Un modelo interesante sería establecer en Cali un centro mundial de reciclaje parecido a lo que en algún momento propuso Petro antes de que se estrellara con los grandes monopolios del lucrativo negocio de la recolección de la basura liderados por el Procurador del Opus Dei. De pronto allí sí se daría un vuelco a la ciudad, pues en el manejo de los residuos cabe la mano de obra no calificada. Se establecerían empresas para hacer textiles de pet (plástico de botellas). De los escombros se harían ladrillos y paredes y todo el mundo reciclaría la basura orgánica para hacer compostaje y tener huertas casera donde se produzcan hortalizas y productos de pan coger. Y las empresas municipales se dedicarían a producir energía solar, convirtiendo a Cali en una eco-ciudad del futuro.

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