El imperio del odio

Noviembre 11, 2016 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Algo esta pasando en el mundo que se cansó de la paz. ¿Será que los hombres para preservar la especie humana necesitan la violencia, el odio y la guerra? Sin duda alguna la elección de un candidato misógino, guerrerista, violador, representante de los antivalores, que ganó con una campaña de matoneo,  demostrando un machismo de otro siglo nos comprueba que por lo menos los habitantes de los Estados Unidos no se sienten preocupados por la violencia contra las mujeres ya sea verbal o física.  ¡Que horror! La forma como Trump trató a Hillary Clinton con un desprecio y rabia que según los resultados es lo que le gusta a los americanos. ¿Será que detrás de las puertas cerradas de la familia nuclear en crisis se dan niveles de violencia inexplicables y que las mujeres de ese país, como en muchos otros, lo aceptan silenciosamente? Fueron ellas mismas, las abandonadas, las golpeadas,  pero al mismo tiempo obligadas a trabajar, algunas ya mayores, defendiéndose solas con las uñas, las que se negaron a ver al personaje que estaban eligiendo como si su  misoginia les diera un placer maligno y quizá por odio de género votaron por Trump.Mientras tanto en Colombia, los Cristianos manifestaron que los votos que pusieron por el 'NO' eran para que se eliminara la palabra género en los acuerdos de paz. Las mujeres luchamos en La Habana por una comisión permanente que trabajó juiciosamente para que los derechos de las mujeres tanto víctimas como excombatientes fueran transversales a los acuerdos. Sabemos que el exprocurador Ordóñez es homofóbico pero nunca imaginamos que en la sarta de mentiras y engaños denunciados por Juan Carlos Velez,  exgerente de la campaña del NO se incluyera la homofobia, hasta que Uribe le prometió a los cristianos que no se preocuparan, pues lo de género se borraría para siempre de la vida colombiana, supuestamente para en esa forma defender a la familia, como si la discriminación y el maltrato fueran un elemento necesario para la sobrevivencia de la unidad familiar cristiana.En el 2015, en Colombia 1007 mujeres fueron asesinadas y hubo 16.000 casos denunciados de violencia sexual. El maltrato de género pareciera ser parte integral de las sociedades y así como dice el Corán que a la mujer hay que pegarle pero pasito, aquí en este país de salvajes es el feminicidio, convirtiéndolo en una epidemia que no da tregua y que a los gobiernos les ha quedado grande y han fracasado en prevenirlo.Con el triunfo de Trump y  la erradicación de la ideología de género de los acuerdos de paz no hay  duda que vamos peligrosamente hacia sociedades donde el maltrato a la mujer ya sea verbal o físico ni tiene sanción social y poca sanción legal.Sigue en Twitter @Atadol

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