Ecombrera del Mameyal

Ecombrera del Mameyal

Marzo 23, 2012 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

¡Ah tarea difícil que es ser Alcalde! Sobre todo de una ciudad como Cali que lleva consigo una herencia de corrupción legendaria y más aún si esa persona es buena y de poca malicia indígena. En días pasados el abogado ambientalista, poeta, diletante y bailarín José María Borrero tuvo la amarga experiencia de encontrarse con que la victoria jurídica sobre el caso de la escombrera del Mameyal, por la cual lleva luchando desde la administración de Apolinar Salcedo había sido apelada por los abogados de la Alcaldía en manos de su querido y admirado amigo Rodrigo Guerrero.En enero de este año los vecinos del Oeste, entre ellos algunos de los secretarios del despacho, celebraron con júbilo la victoria, pues si bien la acción popular presentada en al 2007 contra la decisión del alcalde Apolinar Salcedo de establecer en el área del Mameyal una escombrera municipal con todos los maleficios que eso acarrea está aún en tramite, la demanda de nulidad simple presentada por la procuradora Myriam Galindo contra ese decreto había sido fallada a favor. El magistrado Alvaro Pío Guerrero declaró la nulidad del Decreto de Salcedo.El júbilo se convirtió en rabia y decepción. Los teléfonos de los medios de comunicación no han dejado de timbrar y hasta los nuestros, humildes columnistas, están en jaque. ¿Cómo es posible que el Alcalde, por el que todos votamos nos vaya a imponer un botadero de escombros en la puerta de nuestras casas convirtiendo nuestro vividero en una vía de camiones y carretillas? Ya la contraparte, Cali Limpia S.A., una empresa con múltiples procesos ejecutivos y embargos está empezando a enviar esos residuos nefastos a la loma del Mameyal. El malestar y la incomodidad ya es un hecho. Simplemente por haber apelado el Municipio, esto significa para ellos que ya ganaron la batalla. El Tribunal tiene ahora en sus manos corregir este daño que se le está causando a Cali al resolver con prontitud la acción popular incoada por la ciudadanía.Y en cuanto a la decisión de la Alcaldía, el Burgomaestre bastante molesto le manifestó a José María Borrero que le habían metido un gol. Será acaso que el confiar ciegamente en los subalternos no es tan buena táctica en una ciudad como Cali donde los carruseles de los contratos también existen y si el Alcalde no está encima, como decía Jorge Iván, “donde no estoy yo, me meten los dedos en los ojos”.En varias ocasiones se le ha sugerido a los diferentes gobernantes que la solución está en establecer una planta para moler escombros como tenía Alejandro Salazar en Juanchito y empezar a producir paneles para fabricar casas de interés social a un bajísimo costo, posiblemente financiadas por los que generan los desechos para que la gente de estrato 1 que vive del rebusque y nunca va a poder tener ahorro programado se beneficie también de la prosperidad democrática.

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