Dolor de México

Julio 13, 2012 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Cuando tenía 8 años lo visité  por primera vez y desde entonces he tenido una fascinación por la cultura mexicana, me encantan la comida, el arte, las rancheras, su gente, su historia, por eso cuando lo he visitado en años recientes me duele el deterioro de ese país. El grafiti pareciera haberse devorado las paredes, las calles a lo largo y ancho de territorio militarizadas y las carreteras llenas de topes o como lo llamamos nosotros policías acostados; según me contaron porque los gobiernos en vez de establecer planes sociales para mejorar el nivel de vida de la población indígena les ha encomendado su construcción. Los colocan a su buen saber y entender donde ellos piensan que es necesario y esto se ha convertido en su forma de subsistencia. El tráfico excesivo, la contaminación y la pobreza en el DF o ciudad de México, la ha hecho para muchos invivible.  El narcotráfico ha cambiado la cultura. En un país donde la mordida es el pan de cada día, el que trabaja honestamente se queja porque su vecino se volvió rico de la noche a la mañana y vive amargado.Tenía la ilusión de conocer las excavaciones de las culturas precolombinas en el centro histórico. El Templo Mayor es una muestra extraordinaria de lo que se ha encontrado y dicen que lo mejor está debajo de la Catedral. Si bien el museo tiene piezas de un valor histórico único, hay un ambiente de abandono y aunque las comparaciones son odiosas, nuestro Museo del Oro está mil veces mejor presentado.  Cómo sería de interesante poder recrear con videos un día en la vida de los pueblos aztecas así como lo tiene Bath en Inglaterra donde uno se siente parte de la vida de los romanos de la época. Se omitirían obviamente los sacrificios humanos tan comunes en estas culturas patriarcales de Mezo América y cuya herencia nefasta unida a la Religión Católica tiene que haber ayudado a modelar lo que es hoy la sociedad mexicana, pues la crueldad y la sevicia de los carteles de la droga sólo se explica en el contexto de la historia.México ha elegido un nuevo Presidente del PRI, Partido Revolucionario Institucional, un híbrido de una supuesta izquierda, a la cual se le atribuye la corrupción y la inequidad que ha flagelado a México durante más de 70 años. Vuelve después de 12 años de respiro con un presidente joven, Enrique Peña Nieto pero sin mayoría en el Congreso, con un mandato claro de acabar con el narcotráfico y sus secuelas del culto a la ilegalidad, la violencia y las pandillas que tienen asoleada a la clase media. Los ricos ya resolvieron sus problemas con escoltas privados. No hay que olvidar que el hombre más rico del mundo es un mexicano. Mientras que en San Cristóbal de las Casas, linda ciudad en Chiapas, siguen presentes los ecos de los zapatistas con grafiti de apoyo al movimiento.

VER COMENTARIOS
Columnistas