De cámara

De cámara

Octubre 05, 2012 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Apoteósico el concierto inaugural del Festival Cali de Cámara. Hacía rato que en Cali no se reunían intérpretes de la música clásica de la calidad de la violinista japonesa, Mayuco Kamio, la más joven ganadora del premio internacional Menuhin, el oboísta italiano Paolo Di Cioccio y el reconocido bandoneonista argentino Rodolfo Mederos, un programa que recorre desde el barroco hasta los tangos de Gardel. Emocionante el reencuentro de los músicos de la Orquesta Filarmónica de Cali con antiguos compañeros de atril bajo la batuta de Francesco Belli. El bis de Francesco dirigiendo la orquesta desde su clarinete para terminar en un diálogo musical con Rodolfo Mederos hizo brotar las lágrimas de los asistentes, no sólo por la nostalgia de épocas pasadas sino por el virtuosismo de los participantes.Todos los días Cali se ha ido de Cámara, en la Tertulia el lunes con el conjunto Dolmetsch, el martes con Ricardo Cobo y el cuarteto Fuzion, el miércoles con el conjunto cubano Ars Longa, el jueves el concierto inaugural del Festival de Música de Cartagena, que se ha vinculado este año a este evento, bajo la dirección de Julia de Salvi, con un programa espectacular de piano. Todavía hay tiempo de irse de Cámara, en la Tertulia a las 8:00 p.m. Álvaro Huertas tocará el clavecín acompañado del tenor Armando Fuentes en el laud, Ainel González en la viola da gamba y David Gómez en la flauta dulce. Mañana dos conciertos gratis, en la Merced el Conjunto Ars Longa y en la Sala Beethoven la orquesta Juvenil Notas de Paz. Para cerrar con broche de oro, el domingo en homenaje a Martha Lucía Calderón y Luis Carlos Figueroa la Orquesta Cali de Cámara interpretará un programa espectacular con Elena Cappelletti en el violoncello, los Coros del Conservatorio y la soprano Sydney Mancasola bajo la dirección de Carolina Romero.Cali ha respondido a esta jornada musical. Infortunadamente en las megaobras no se incluyó la reparación de los escenarios culturales y por las afugias económicas, Bellas Artes a duras penas sostiene la institución. Ahora, con una Administración Municipal que le genera confianza al sector privado es el momento de meterle la mano a la cinemateca la Tertulia, cambiar la silletería y un poquito de enlucimiento no le haría mal. Un jalón de orejas a la Secretaría de Cultura, no es ambientalmente permitido en sitios residenciales como el de la Tertulia y menos al aire libre en un espacio abierto donde la onda sonora rebota contra la roca hacer conciertos rock con más de 60 decibeles. Los ingleses, que tienen muy claro dónde terminan los derechos de cada uno, se han inventado un sistema de audífonos donde sólo los que quieren sumergirse en el ruido lo pueden hacer sin perturbar al vecino.

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