Cultura de violencia

Noviembre 16, 2012 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

El 25 de noviembre es el día de la eliminación de la violencia contra la mujer. En 1999 la República Dominicana elevó una petición a  las Naciones Unidas para recordar el asesinato de las hermanas Mirabal  (Patria, Minerva y María Teresa), asesinadas el 25 de noviembre de 1960  por la policía secreta del dictador Rafael Trujillo. Sus cadáveres destrozados aparecieron en el fondo de un precipicio.En el mundo de hoy, una de cada cuatro mujeres ha sido violada  en algún momento de su vida. Entre una y tres de cada cuatro mujeres son maltratadas físicamente en sus hogares de forma habitual. Cerca de 120 millones de mujeres han padecido mutilaciones genitales y no sólo ocurre en los países musulmanes sino que nuestros indígenas paeces también lo practican y como respetamos sus costumbres, hemos tenido que tolerarlo. La violencia no tiene clase ni estatus social.Nos enorgullecemos de leyes y reglamentos que ofrecen castigos ejemplarizantes como logros del movimiento de mujeres, pero en el momento de imponer la sanción, los homicidas salen libres o con escasos años de reclusión como ocurrió con el asesino de Rubiela en el MÍO de Cali.Las académicas que han escudriñado la historia, como  Heide Göttner-Abendroth  y Marguerite Rigolioso  han llegado a la conclusión que el mundo fue matriarcal hasta hace más o menos 5.000 años y culpan al patriarcado por  la violencia.Poco hemos estudiado nuestras culturas precolombinas cuyos ritos y creencias no las podremos conocer jamás. Qué mayor reconocimiento del respeto por  la mujer que las extraordinarias expresiones artísticas de la cultura Malagana, plasmadas en exquisitas figuras de oro y cerámica. Una alcarraza, recipiente sagrado de las comunidades precolombinas con una figura de  mujer amamantando a su bebé y dando luz al mismo tiempo. Ramilletes de senos cargados de leche, y hermosísimas miniaturas en oro y figuras en cerámica captando ese momento tan trascendental del ser humano como es el nacimiento pero que por alguna razón en el evolucionar cultural se convirtió en pecado. Minerva nació de  la Cabeza  de Júpiter,  la Virgen María  no dio a luz a Jesús sino que lo concibió por obra y gracia del Espíritu Santo y a los niños los traen las cigüeñas. Sino respetamos la maternidad ¿cómo vamos a respetar a la mujer?  Vivimos dentro del culto de la muerte, de las guerras santas, por eso Cristo tuvo que morir crucificado para salvarnos.Dentro de una cultura de la muerte qué difícil es jugarle a la vida, a la no violencia. Como un granito de arena, la Alcaldía  de Cali, las Facultades de Derecho,  la Federación Internacional  de Abogadas llevarán a cabo el 23 y 24 de noviembre un seminario de reflexión sobre las leyes que plasman la no violencia contra la mujer. 

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