Cuba 2014

Abril 04, 2014 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

En La Habana, por poco llego al proceso de Paz. Un apuesto afrocubano nos informó que los colombianos con solo mostrar el pasaporte y llegar a la puerta del Palacio de Convenciones podían asistir a las conversaciones entre el gobierno y las Farc. Nos invitó a un evento de lanzamiento del libro de Fidel que se realizaría en la Plaza Vieja al día siguiente y en el cual participaría el exmandatario. Nos dijo que nos regalaba el libro antes que saliera a la luz pública, pero pedía una contribución de 20 pesos en moneda cubana sobre evaluada, equivalente a 20 euros. El personaje no podía ser más convincente, portaba uniforme y escarapela y se hacía pasar por un funcionario de la prestigiosa Oficina del Historiador. Me pidió encarecidamente que no mostrara los libros haciéndome cómplice de su pecadillo y así lo hice, los guardé sin verlos en un cajón en el hotel. Ya estábamos listos para asistir a las conversaciones de Paz y a la multitudinaria manifestación, donde nos dejarían entrar privilegiadamente pues nuestro amigo estaría en la entrada de la gente importante. Se me ocurrió de pronto preguntar a que horas hablaría Fidel. “¿Fidel?”, me dijo la recepcionista, “no habla en público”. “¿Y el libro? ¿Cuál libro?”. Sintiéndome vilmente engañada corrí a la habitación a ver los libros, meticulosamente empacados, eran publicados en 1995, escritos por una persona desconocida y cuyo título era ‘En Marcha con Fidel 1961’. Llamé a la Embajada desesperada, viendo esfumarse ante mis ojos la participación negada a las mujeres en el proceso de paz. El acceso a las mesas de conversaciones está vedado a los colombianos del montón y solo con un permiso especialísimo del Ministro de Gobierno se puede acceder a Él.Ésta es la Cuba de hoy, la del rebusque, estratificada entre los que tienen acceso a los turistas, dueños de la moneda dura, los que reciben remesas de familiares en el exterior y pueden comprar casas e invertir en negocios privados, y los otros que siguen con sueldos de miseria, reciben la ración semanal que incluye como cosa extraña cigarrillos y viven hacinados en piezas, muchas veces compartiendo con familiares.El 29 de Marzo se aprobó en Cuba, la ley de inversión extranjera que busca recursos entre 2.000 y 2.500 millones de dólares anuales para que el PIB crezca en un 7% pero ¿el de todo el mundo o sólo el de aquellos privilegiados?

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