Alcaldía y Gobernación, dos realidades

Alcaldía y Gobernación, dos realidades

Marzo 04, 2016 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Mientras que en la Gobernación en dos debates una Asamblea Departamental con 9 mujeres de 21 diputados y renovada en un 70% le aprobó las facultades extraordinarias a la Gobernadora para que haga la reforma Administrativa, el Alcalde sigue enredado y enfrentado con un Concejo que no le marcha para hacer una reforma que a lo mejor no necesita.La Gobernadora con un mandato claro y con problemas graves en varios frentes pero ante todo en salud, de la cual depende la vida de las personas, ha logrado lo imposible, solucionar parcialmente el caso del hospital Departamental. Por otro lado, en sus últimos días el gobernador Ubeimar Delgado aumentó la nómina en 200 personas que corrieron a sindicalizarse y a engrosar la burocracia del Departamento. La Gobernadora necesita la Reforma Administrativa y además tiene una Junta Directiva que es de su entera confianza y tiene en ellos un soporte político, que le va a permitir gobernar sin tropiezos.Por otro lado el alcalde Maurice Armitage viene del sector privado, fue elegido con un voto de opinión, no hay muchas mujeres en el Concejo y este sigue con los vicios de antaño. Como empresario exitoso no ve por qué va a negociar cargos burocráticos con ellos, quizá cometió un error garrafal al solicitarle a una junta directiva que no es de sus entrañas un cheque en blanco para hacer una reforma que quizá no necesita.La realidad del Municipio es distinta. Los problemas fundamentales de la movilidad, la inseguridad y el Agua no necesitan de una reforma para solucionarse.El Municipio a diferencia de la Gobernación ha sido gobernado a través de la tercerización, de contratos que se vencieron al terminar el último mandato y que no hay ni la obligación legal ni política de renovarlos. Que el Dagma y la Secretaría del Deporte solo tienen cuatro funcionarios de planta es sano, esto reduce la carga prestacional y le da la opción de manejar los gastos al Alcalde a su antojo, con o sin cuota burocrática. En Empresas Municipales tienen suficiente personal en todas las áreas para no necesitar más contratos pues según entiendo hay funcionarios de años sindicalizados, apoltronados en sus puestos que han sido suplantados por contratistas y que se la pasan jugando picigaña. Pero estos contratos no son obligatorios, lo que hay que hacer es asignarles a las personas que están en nómina labores concretas para que su labor sea rentable y se optimice el tiempo de los trabajadores de planta. Ese tipo de gestión no debe costarle trabajo a un empresario que sabe que el peso prestacional puede quebrar una empresa y que el mundo va hacia la tercerización.¿De que sirve una Vicealcaldía fuera de satisfacer las ambiciones poco sanas de algunos colaboradores del Alcalde? Maurice Armitage es hombre de empresa y él solo puede gobernar.

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