Agro y seguridad alimentaria

Mayo 31, 2013 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Ahora que está de moda acabar con la pobreza, cae como anillo al dedo la noticia de que las Farc y el Gobierno se han puesto de acuerdo sobre el tema agrario. Según los opositores el primer punto tiene miles de bemoles y si le creemos a ‘Pablo Catatumbo’ los dueños de las 40 millones de hectáreas en ganadería tienen razón para asustarse pues la propuesta es que la mitad se dedique a la producción de alimentos.   Según Catalina Martínez, directora de los programas especiales para la Prosperidad Social, el proyecto bandera del presidente Santos dice que una disminución de un punto en la inseguridad alimentaria permite reducir 4% la pobreza de un país. El Icbf está preocupado porque  la inseguridad alimentaria ha aumentado de 40% en el 2005 a 42,7% en el 2010. Esto significa que 43% de colombianos y colombianas tienen dificultades para acceder a alimentos ya sea porque no tienen ingresos suficientes para comer bien, no los consiguen porque no los cultivan y se han desplazado del campo a conjuntos habitacionales de interés social sin acceso a zonas de cultivo o porque se acostumbraron a no comer lo que el campo produce y se alimentan de comida chatarra. Los niños compran dulces, chicles, papas y chitos y con eso remplazan una comida.Los habitantes del Jarillón que fueron reubicados en Potrerogrande perdieron la posibilidad de comer sanamente y los que deben desocupar sus parcelas por estar en zonas de alto riesgo como Samanes del Cauca luchan porque les permitan habitar en ciudadelas ecológicas al estilo de Nashira donde puedan cultivar, tener pollos, peces y vacas, sembrar yuca, plátano y hortalizas. Era de esperar que el Alcalde, promotor del programa Vallenpaz, pionero en seguridad alimentaria atendiera las peticiones de estos desplazados y los apoyara en un proyecto de vida sustentable.Precisamente Vallenpaz es la propuesta que Colombia presenta en el Seminario Internacional de Gestión de la Innovación en Seguridad Alimentaria reunido en Cali, en el que 16 países pertenecientes a la Red Innovagro preocupados por la pobreza y la desnutrición han traído propuestas. Con nuevo ministro de Agricultura abordo, Francisco Estupiñán actual presidente del Banco Agrario, no hay duda que la seguridad alimentaria tendrá que ser prioritaria, no solo en el caso de la revolución del Agro que piden las Farc sino en los Planes de Ordenamiento Territorial de las ciudades para que los nuevos proyectos habitacionales tengan en cuenta que hasta en las zonas urbanas con un poco de voluntad política se puede producir comida. Y qué mejor solución para lo rural que las ciudadelas ecológicas con áreas para cultivos, peces, aves y manejadas por mujeres.

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