Adiós 2016, farewell

Enero 06, 2017 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

2016, año bisiesto, qué año mas polémico para Colombia, perfectamente macondiano y así lo dijo nuestro Presidente al citar a García Márquez en su discurso de aceptación del Nobel en Oslo, “era como si Dios hubiera resuelto poner a prueba toda capacidad de asombro, y mantuviera a los habitantes de Macondo en un permanente vaivén entre el alborozo y el desencanto, la duda y la revelación, hasta el extremo de que ya nadie podía saber a ciencia cierta dónde estaban los límites de la realidad”.Otros bisiestos también marcaron la historia, en 1912 se hundió el Titanic y en 1940 se construyó el campo de concentración en Auschwitz donde murieron un millón de personas asesinadas, en 1948 mataron de un tiro al pacifista Mahatma Ghandi y en 1980 a John Lennon. En el 2008 libera las Farc a Consuelo Gonzáles y a Clara Rojas con la ayuda de Hugo Chavez y un abrazo fraterno del entonces presidente Uribe. En el mismo año muere ‘Raúl Reyes’ como resultado de un bombardeo en un campamento de las Farc en Ecuador coordinado por el entonces ministro Juan Manuel Santos. 2008, Colombia marcha contra las Farc y las AUC. Qué ironía que en el 2016 las Farc firmen la paz con el mismo que ordenó su bombardeo y también marchen pero esta vez hacia los campamentos de la desmovilización.Nos fue de maravilla en los Juegos Olímpicos con tres medallas de oro, 2 de plata y 3 de bronce. Las conversaciones para la paz parecían llegar a su fin y se firmó un acuerdo en Cartagena con bombos y platillos y personalidades de todo el mundo, era tal euforia que para asustar a ‘Timochenko’ un avión de guerra revivió los peores momentos de los bombardeos, todo era parte del show. Pero el Presidente cometió un imperdonable error político, con el sol a las espaldas, someter 6 años de conversaciones a un plebiscito enmarcado por odios y rencores personales. El 2 de octubre el peor día de Colombia, se votó en contra de la paz. Aún con el dolor en el alma y las marchas de pañuelos blancos, Estocolmo le otorgó el Nobel de Paz al presidente Santos, cuando los seguidores del Sí estábamos aún secándonos las lagrimas de la derrota. Con la paz en el bolsillo el presidente Santos hizo lo que debía de hacer oír a los del No y pedirle al Congreso que refrendara los acuerdos.Pero quizá nuestro gran triunfo fue una línea, escondida en un reporte de 198 páginas: en Colombia el 53,1 % de los puestos gerenciales están ocupados por mujeres, y tiene el segundo lugar después de Jamaica. Gracias Ley de Cuotas, gracias a las mujeres que la lograron.Gracias también a mis lectores y que en este año me sigan impulsando para mejorar.Sigue en Twitter @Atadol

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