Accidentes y responsabilidad

Junio 24, 2016 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Uno de los lunares que tiene Colombia y de los que se quejan los visitantes es que no hay cultura de la responsabilidad de los establecimientos de servicio al público como hoteles y restaurantes entre otros con la seguridad de los clientes. Tampoco responde la administración sobre el mal estado de las vías públicas llenas de huecos que causan a menudo accidentes por los que nadie responde.A raíz del nefasto accidente del niño de 15 meses que se cayó de un balcón del Hotel Intercontinental se desprenden varias reflexiones algunas con implicaciones penales como la que está desarrollando el abogado de los padres del infante fallecido, que argumenta que se trata de una muerte violenta pues si el balcón tuviera las medidas adecuadas, al niño no le habría pasado nada, y por lo tanto, le compete a la Fiscalía asumir la investigación del caso.Hace algunos días al llegar al aeropuerto de Cali en un Turbohélice de los que utiliza Avianca para hacer sus vuelos de itinerario tuve una caída bastante seria. Estas aeronaves pequeñas e incomodas no usan las puertas de embarque que están en la plataforma sino que los pasajeros deben transitar peligrosamente por la pista de aterrizaje llena de huecos y en plena oscuridad.Es inaudito que en un trayecto tan importante como el de Cali a Bogotá haya vuelos de itinerario, cuyo costo es el mismo que el pasaje en un Airbus, donde no se tomen las medidas de seguridad necesarias. En la mayor parte del mundo cuando un vuelo debe ser abordado en la pista de aterrizaje los pasajeros son transportados en buses y no se les obliga a caminar por la pista máxime si no hay un camino adecuado para hacerlo, sin luz y lleno de huecos como ocurre en el aeropuerto de Cali.El turbohélice aterrizó a las 6:40 p.m. cuando ya estaba anocheciendo. Nos bajamos peligrosamente por las escaleras del avión y luego nos hicieron caminar por fuera de los conos. Estaba bastante oscuro, tan es así que las personas que me asistieron tuvieron necesidad de alumbrar con linterna. Yo traía un maletín de arrastrar y cual no sería mi sorpresa cuando este se quedó atascado en un hueco de la pista de aterrizaje. Me dice la médica del aeropuerto que estaba viendo a través de las cámaras monitoras, que yo jalaba y jalaba hasta que perdí el equilibrio y me fui de narices al pavimento. Inmediatamente otros pasajeros me auxiliaron pues sangraba profusamente, luego llegó una persona, del personal de seguridad con una silla de ruedas a recogerme. Era de noche y estaba ensangrentada, me dijeron que podía esperar una ambulancia de Dime pero que tomaba una hora. Tenía una herida muy profunda de un centímetro y medio de largo en la nariz y fue causada por algún objeto punzante que estaba en la pista de aterrizaje, una piedra puntiaguda o un vidrio.Un accidente en un aeropuerto tiene implicaciones que llevan a cuantiosas indemnizaciones en la mayor parte de los países, ¿pero en Colombia?Sigue en Twitter @Atadol

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