20 años

20 años

Julio 01, 2011 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Al cumplirse los 20 años de la Constituyente, no es del caso evaluar qué tan efectiva o inconveniente ha sido la Constitución del 91 o si se ha logrado tener uno de los mejores sistemas de salud del mundo gracias a las tutelas, que mientras salvan las vidas tienen al Estado quebrado. O si la Corte Constitucional se ha convertido en el nuevo legislador, con poderes tan extraordinarios que logró despenalizar el aborto, que la Constituyente diplomáticamente evitó. Para las mujeres fue el principio de la gran revolución silenciosa, más importante que la emprendida por las diferentes izquierdas, ya sea el M-19 como parte del gobierno, o las Farc con su obstinada búsqueda del poder a través de las armas.Gracias a la Ley de Cuotas, que aparece en los anales de la Constituyente como presentada por la Federación Internacional de Abogadas, Fida, no sólo el 30% de los altos cargos del gobierno, dígase ministerios y gabinetes deben estar en manos de las mujeres, sino que en todas las ternas debe haber una mujer. Y precisamente por que al escoger sólo una, ésta debe ser la más capaz, hemos logrado que en dos de los organismos de control más altos del Estado haya dos mujeres, en la Contraloría, Sandra Morelli, y en la Fiscalía, Viviane Morales.Recuerdo aquellos días de la Constituyente tratando de entrar al recinto. Con Merceditas Lloreda y otras mujeres interesadas en la parte política, elaboramos el texto de la Ley de Cuotas. Rodrigo Lloreda como constituyente, con mucho tacto convirtió nuestra osada propuesta en una sencilla norma que quedaría en el último inciso del artículo 40, de los derechos políticos. Trece constituyentes avalaron con su firma el documento histórico que habría de convertirse en norma constitucional.El camino no fue fácil. En aquel Congreso elegido después de la Constituyente cuando no hubo tiempo para componendas, la participación de la mujer pasó de 4 a 14 en el Senado. Nueve años más tarde, el artículo 40 se convertiría en Ley de la República. Nuestra fiscal de ahora, Viviane Morales, fue la ponente de la Ley 581 del año 2000. Qué duro lograr que un Congreso conformado en su mayoría por señores, aprobara una ley que partía en dos el techo de vidrio, esa membrana invisible que nos ha impedido a las mujeres llegar a los puestos más importantes.A la luz del año 2011, la Ley de Cuotas se quedó corta. En el Congreso seguimos con sólo 14% de mujeres y en las Corte Suprema de Justicia por el extraño sistema de cooptación sólo hay 3 de 23. En la Corte Constitucional 1 de 9 y aunque la selección se hace por ternas la Ley de Cuotas no siempre se respeta. La nueva reforma política obliga a los partidos a incluir 30% de mujeres en las listas, pero, ¿por qué no 50%, si somos más de la mitad de la población?

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