16 años de soledad

16 años de soledad

Junio 13, 2014 - 12:00 a.m. Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Los cinco millones de colombianos y colombianas que votamos por una tercera opción en las elecciones pasadas debemos pensar seriamente a quién elegir. Si es Zuluaga son ocho años de presidencia, más ocho años de Uribe o sea que ya nuestros candidatos van a estar bastante entrados en años para lograr el cambio por el cual votamos. Clara López tendría 80 años y tanto Marta Lucía Ramírez como Enrique Peñalosa ambos del 54 tendrían 76 años siempre y cuando gocen de buena salud.Otra cosa es Santos a quien solo le quedan 4 años y no tiene marionetero que le exija cambio constitucional ni cuota de poder. ¿Queremos los demócratas embarcarnos en una semi dictadura de derecha con pocas opciones para decidir sobre el rumbo del gobierno por 16 años o más?Con permiso del colombiano Camilo Azcárate, experto en solución de conflictos del Banco Mundial, cito sus comentarios:Conclusiones sobre la Guerra1: Uribe demostró que a la guerrilla se le podía ganar con la fuerza legítima del Estado. Se creía que solo fuerzas ilegales podían hacerlo. A pesar de los ‘falsos positivos’ lo cierto es que el Ejército colombiano logró una victoria estratégica contra las Farc.2: Se comprobó durante los gobiernos de Uribe que en el campo militar, el Ejército podía mermar a las Farc, pero no pudieron acabarlos por completo, y no por falta de voluntad ni de medios porque Uribe lo puso todo. Ganar una guerra es una cosa, eliminar totalmente al enemigo es otra.3: Aún si a la guerrilla pudieran exterminarla físicamente, se dejaría viva la excusa de que la ‘oligarquía’ solo entiende de fuerza (y la aplica) y queda la semilla para otras guerrillas futuras. Por eso es mejor eliminar de una vez por todas la excusa de la lucha armada como medio para alcanzar el poder logrando un acuerdo en el que las Farc dejen en la mesa todas sus pretensiones estratégicas. Es mejor negociar cuando se está en ventaja.4: He leído los acuerdos hasta la fecha y debo decir que para las Farc como guerrilla eso es lo más parecido a una rendición. Están dejando en la mesa pretensiones como la de imponer por la fuerza un modelo político y económico fallido. Allí no hay nada revolucionario, si mucho podría decirse que es una propuesta progresista parecida a la de un liberal como López Pumarejo de hace décadas.“No negociemos con miedo, pero no tengamos miedo de negociar, si eso va a sellar la victoria por la que los colombianos, militares y civiles, hemos sacrificado tanto”.

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