Negativa al cese el fuego

Negativa al cese el fuego

Septiembre 10, 2012 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Valencia Tovar

La petición de las Farc por un cese el fuego inmediato, tiene un sentido lógico en su situación actual. La capacidad de alcanzar su objetivo revolucionario les ha sido negado en forma irreversible. Las tremendas derrotas que han sufrido a manos de las Fuerzas Armadas con la política de Seguridad Democrática las llevó al comienzo de su lucha de desarrollo prolongado: pequeñas fracciones terroristas que causan daño considerable a la población civil más que al Gobierno, asaltos a poblaciones débilmente protegidas por fracciones policiales sin llegar a la ocupación, pero ganando el odio del pueblo que pretenden rescatar de la pobreza y la marginación, al paso que la Fuerza Pública sigue aumentando su eficacia y su poder.En tales condiciones, el cese el fuego envuelve un esfuerzo desesperado para obtener una pausa que les permita resucitar de su lenta pero inexorable agonía. Concederlo por el Gobierno sería repetir el error de paralizar la acción ofensiva de las tropas y ganar el aliento que se les convierte en asfixia. Por fortuna para el país, el presidente Santos situó entre las condiciones inmodificables para iniciar la segunda fase de su empeño por la paz.La cúpula negociadora de las Farc realizó en La Habana un espectáculo mediático, con el cual no descresta a nadie. O sí, a algunos radicales extremistas que condenan el proceso de paz como repetición de otros anteriores que condujeron al fracaso. Un alias Médico actuó como si llegaran victoriosos al encuentro pactado en la capital cubana. ‘Timochenko’ le hizo el coro, que la actitud cavilosa de los demás miembros del Secretariado y el estado mayor no orquestaron.La petición de cese el fuego tuvo tono de imposición. El mismo que asumieron los negociadores del Caguán, cuando exigieron el retiro del Batallón Cazadores del borde de la zona de distensión y el Gobierno lo aceptó contra la opinión del mando militar, temiendo, si no obedecía que las Farc abandonaran el diálogo retirándose de la mesa de negociaciones, donde la silla vacía de ‘Tirofijo’ señalaba en su muda elocuencia el fracaso del empeño.

VER COMENTARIOS
Columnistas