“Las amapolas florecen...

“Las amapolas florecen...

Noviembre 19, 2012 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Valencia Tovar

...en los campos de Flandes”.El 11 de noviembre a las 11 de la mañana resonó el último disparo de la Primera Guerra Mundial el año de 1918. En los años subsiguientes se denominó esa fecha como Día del Armisticio por la firma del acuerdo que puso fin a los cuatro años de feroz contienda, que cambiaron la geografía de Europa y de algunos otros territorios del mundo. Pasado algún tiempo, su nombre cambió por el más significativo de Día de la Remembranza. La historia, hermosa y doliente a la vez, comienza con un poema escrito en un rapto de inspiración.El coronel John McCrae, médico nacido en el Canadá cuando éste era aún dominio británico, fue veterano de la guerra de los Boers en Sudáfrica. Al estallar la Primera Guerra Mundial, se alistó como combatiente, pero sus superiores decidieron utilizarlo en el ramo de la medicina militar. Herido en 1918 durante la segunda batalla de Yprés, sostenido en un amplio sector por tropas británicas, fue conducido convaleciente a un ventanal desde donde se divisaban en la lejanía los peñascos de Dover en la costa inglesa, más allá de los campos de Flandes cubiertos por amapolas rojas. En una hoja arrancada de su libreta de apuntes escribió el poema que comienza así:“En los campos de Flandes las amapolas / ondean con el soplo del viento / entre las cruces en fila tras fila, / que marcan nuestro lugar, y en el cielo / vuelan las alondras cantando aún con valentía / apenas escuchadas abajo entre disparos…”.Una damita norteamericana, enternecida con la triste belleza del poema, escribió su propio poema que intituló ‘El emblema de la victoria’:Moina Michael: “¡Oh! Vosotros que dormís en los campos de Flandesdormís dulcemente. Resurgiréis;tomamos la antorcha que lanzásteis…”.Una entidad gubernamental le otorgó un premio en dinero, que ella invirtió en 25 amapolas rojas de seda con un ganchito para llevar en el traje, y las envió por conducto de la Sociedad de Jóvenes Cristianos (Ymca) para que fueran vendidas en beneficio de los hijos de veteranos inválidos en Inglaterra. “El primer día de la amapola” se celebró en todos los sitios del mundo donde hubieran combatido tropas de la Comunidad Británica de Naciones (Hoy the Commonwelth) donde el segundo domingo de noviembre se celebra el Día de la Remembranza. En Bogotá, la Embajada Británica lo conmemora con una solemne y emocionante ceremonia militar, en memoria de la Legión Británica que luchó por nuestra Independencia.

VER COMENTARIOS
Columnistas