Institución respetable y eficiente

Institución respetable y eficiente

Noviembre 22, 2010 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Valencia Tovar

Cremil, en esta época de siglas que sustituyen nombres tradicionales de entidades y organismos, es la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares. Fundada en 1925 por el General - presidente Pedro Nel Ospina, alcanza sus 85 años de existencia con un sorprendente desarrollo gerencial. Sus 23 directores, todos ellos Generales o Coroneles retirados o en servicio activo, la han presidido con ejemplares rectitud y transparencia. En tan largo período no existe un solo acto censurable o punible. Por el contrario, ha ganado reconocimiento y prestigio en los ámbitos empresariales privados y públicos.La sensibilidad humana del general Ospina hacia sus camaradas de las guerras civiles decimonónicas, muchos en abandono y minusválidos con exiguas pensiones o en retiro del servicio activo, absorbió con la Caja de Sueldos de Retiro, como se llamó en sus orígenes, el vetusto ‘Montepío Militar’ que cumplía precariamente las funciones estatuidas para aquélla. Esto, unido al aporte del Estado y a la generosa donación post mortem del magnate antioqueño don Alejandro Santamaría Herrán, nieto del general de la Independencia y presidente de la República Pedro Alcántara Herrán, permitió darle carácter de entidad con patrimonio propio y autonomía financiera, adscrita hoy al Ministerio de Defensa.Privada así de la voracidad política de quienes han querido ver en ella un codiciable botín con perspectivas electorales, ha sobrevivido intentos de fusión con la infortunada Cajanal, víctima de defraudaciones y otras conocidas dolamas de muchas entidades oficiales. Ha tenido un desarrollo progresivo, iniciado por el presidente Eduardo Santos cuando en su programa de modernización cuartelaria, propuso al Alto Mando la compra del claustro de San Diego ocupado por la Escuela Militar, de promisorio futuro urbanístico. El producto del negocio serviría para la edificación de la Escuela en el predio de Rionegro. Este fue el origen del hotel Tequendama de propiedad de la Caja, al igual que los edificios Bochica, Bachué. Galerías comerciales y la torre de 30 pisos en lote contiguo. Los réditos de tan brillantes inversiones, contribuyen sustancialmente al pago por el Estado de los sueldos de retiro -no pensiones- de los militares en retiro.Confiada su dirección desde hace ocho años al general (R) Rodolfo Torrado Quintero, adelanta una modernización -ejecutada ya en buena parte- que la coloca a la altura de las más exitosas empresas del país. ¡Feliz cumpleaños, Cremil!

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