El rey ha muerto... ¡Viva el rey!

opinion: El rey ha muerto... ¡Viva el rey!

Esta expresión, surgida en tiempos de las monarquías absolutistas de la Europa...

El rey ha muerto... ¡Viva el rey!

Agosto 16, 2010 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Valencia Tovar

Esta expresión, surgida en tiempos de las monarquías absolutistas de la Europa renacentista, trasladada a los regímenes democráticos contemporáneos sólo es aplicable cuando los presidentes en ejercicio caminan hacia el fin de sus períodos ‘con el sol a la espalda’ como el inventor de la frase Alfonso López Michelsen.No cuando hasta el final resultan reelegidos y cumplen su periplo histórico acompañados del reconocimiento, la gratitud y el afecto de una inmensa mayoría de sus compatriotas, para ocupar un lugar de privilegio en la memoria futura y perdurable de la nación.El doctor Álvaro Uribe Vélez configura a su paso por el solio de Bolívar todo un fenómeno político y humano. De un país en postración, huérfanos sus poblados de autoridad civil y policial desterrada por la amenaza brutal de las Farc, las carreteras convertidas en campos de agramante donde el secuestro se realizaba por el masivo expediente de las llamadas ‘pescas milagrosas’, grandes extensiones de territorio bajo la influencia de una guerrilla penetrada por el narcotráfico, asaltos frecuentes a poblaciones por guerrilleros que las reducían a escombros por medio de cilindros de gas rellenos con explosivos de alto poder, se pasó en los primeros cuatro años de aplicación de la política de Seguridad Democrática y la estrategia militar como línea medular del esfuerzo estatal a una sociedad robustecida anímicamente, optimista, con renacida fe en el futuro y en su propia capacidad para forjar su destino.De la Seguridad Democrática se pasó a la consolidación democrática de los logros alcanzados. ¿Errores? ¿Fallas? Los hubo como en toda gestión humana. Pero el sobredimensionamiento que políticos y columnistas de prensa presentan como fracasos no bastan para desfigurar una gestión que hasta su final es calificada por la inmensa mayoría de los colombianos con el 80% de popularidad y gratitud. El tránsito del poder presidencial a quien como Ministro de Defensa acompañara su gestión, es demostración palpable de la voluntad nacional para la prosecución de la labor cumplida, su consolidación y su proyección hacia el futuro. Juan Manuel Santos es la persona calificada para esa continuidad histórica. Su experiencia en tres ministerios clave, la armonía de su quehacer con el estamento militar liderado en forma sobresaliente por el general Freddy Padilla de León con sus comandantes de Fuerza, se traduce en un gabinete ministerial de excelencia.El rey no ha muerto. ¡Qué viva el rey!

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