Arriba España y ¡olé!

Julio 19, 2010 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Valencia Tovar

Merecida la voz que premia al torero por la faena ante los cuernos afilados que lo amenazan. El equipo de fútbol español que se cubrió de gloria, de la que es partícipe su Nación entera, cumplió en los estadios surafricanos una faena que pareció irrealizable cuando en su primera aparición cayó con un melancólico 1 a 0 ante la débil selección suiza. El paso de confrontaciones y partidos fue depurando las calidades que le dieron el triunfo en la Eurocopa de hace dos años, hasta culminar con el bien ganado trofeo del Campeonato Mundial de ese vibrante, espectacular deporte de multitudes mundiales que es el fútbol.Muchas imágenes quedarán grabadas en la memoria de los millones de seres que en el mundo entero seguimos el mundial atípico de Sudáfrica, que rompió moldes al atronador toque de vuvuzelas en estadios repletos. Pasado el período de grupos repleto de sorpresas, se entró a la fase de vida o muerte de las representaciones nacionales. Cada partido configuraba un duelo de gladiadores, que sudaban coraje, pujanza, orgullo, nerviosismo y proseguían su denuedo o desaparecían meláncolicamente del escenario de rostros pintados con los colores nacionales y disfraces exóticos propios de sus países natales.Imágenes de selecciones famosas, de larga tradición, caían o libraban luchas titánicas ante países surgidos de la indescifrable geografía balcánica abierta en la segunda posguerra mundial. No pocas fallas arbitrales encabezadas por el gol inglés negado por el juez y su miope auxiliar de línea, que penetró más de un metro en la portería germana, en el empate parcial que en cinco minutos habría podido cambiar el destino de la confrontación clásica entre dos gigantes del fútbol. Tambíen el electrizante partido Uruguay-Alemania, sin duda el mejor del Campeonato Mundial, que enfrentó la garra charrúa a la formidable ofensiva germana, que definió en el uruguayo Forlán como mejor futbolista del torneo, con un gol de antología, también el más espectacular del certamen.Y España. Qué bello encaje de elaborado crochet era su veloz combinación de pases y quites que le permitían penetrar las sólidas defensas germanas y holandesas en las jornadas finales hasta rubricar con el agónico gol de Iniesta el brillante desempeño de sus héroes. ¡Ah! Y Shakira. Nuestra Shakira con su original ‘Waka Waka’, combinación de ritmo caribe, caderil meneo árabe arrancado de las ‘Mil y una noches’ y embrujo africano, embelleció las ceremonias de apertura y clausura del certamen que dio a Sudáfrica renombre y prestancia universales.

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