La democracia

La democracia

Junio 15, 2016 - 12:00 a.m. Por: Alberto Valencia Gutiérrez

¿Qué es lo que está en juego en un proceso de paz como el que se desarrolla en este momento en La Habana entre el gobierno y un grupo insurgente? Un sinnúmero de cosas; pero entre todas ellas habría que resaltar una que es supremamente importante: la construcción de una democracia. Todos los actores comprometidos, sin excepción, deben llevar a cabo un aprendizaje de las condiciones mínimas que hacen posible la existencia de este régimen político, empezando por las propias FARC que se han caracterizado siempre por sus prácticas despóticas y totalitarias. ¿En qué consiste, pues, la democracia explicada a los niños?La democracia es un conjunto de instituciones, cuyo fundamento se encuentra en el origen popular de la legitimidad del poder, construida a través de procesos electorales. El poder no se basa en el origen divino ni en la fuerza y además está sometido a controles como es el caso de la existencia de una carta constitucional: la ley está por encima de la voluntad del gobernante; los poderes públicos se fiscalizan; una sociedad civil fuerte impone al Estado el respeto por los derechos humanos. Pero la democracia no es sólo eso, es también una cultura, una actitud, una mentalidad. Lo primero lo conocemos en Colombia; lo segundo es una rara avis entre nosotros.En primer lugar más que un hecho, la democracia es una aspiración, un deber ser de la vida colectiva, cuya principal característica es la aspiración a la igualdad. Los seres humanos estamos marcados por múltiples desigualdades que son insuperables: los hombres y las mujeres somos distintos, tenemos diferencias de habilidades, de cualidades, de bienes de fortuna y de muchas otras cosas. ¿Pero qué ocurriría si nos comenzáramos a tratar "como si" fuéramos iguales? No existiría la dominación del hombre sobre la mujer, las desigualdades sociales y económicas serían más difíciles de soportar, los lazos de solidaridad serían más intensos. Pues bien, ese "como si", es uno de los aspectos que constituye a una democracia. Por este motivo, la democracia no es la ley de las mayorías, como cree la mayor parte de la gente, sino el respeto por las minorías, sobre la base del reconocimiento del derecho a la igualdad.Una segunda característica de la democracia es el reconocimiento de que el conflicto no es un accidente que le ocurre a una sociedad, un virus que ataca desde afuera, algo artificial importado del exterior; sino un elemento constitutivo de toda forma de relación social. Desde este punto de vista no se justifica la eliminación del adversario, su muerte o desaparición, sino la construcción de espacios políticos e institucionales que nos permitan convivir y resolver las diferencias por vías distintas a la violencia. Nuestros revolucionarios, con el Che Guevara a la cabeza, han partido siempre de la idea de que construir una nueva sociedad pasa por la eliminación de los que no están de acuerdo con la causa y en esto han coincidido con sus adversarios de la extrema derecha, que piensan idéntico. El derecho a ser diferente y a ser respetado como tal es el primer fundamento de la cultura democrática.Lo que está a la orden del día en nuestras sociedades contemporáneas es que las grandes transformaciones que necesitamos no se logran con base en la fuerza, en las dictaduras o en el despotismo, sino a través de procedimientos democráticos, en los espacios de participación que la democracia ofrece. Las derechas y las izquierdas extremas siempre han creído en las dictaduras. Los grupos armados entre nosotros han sido uno de los grandes obstáculos para que este país se transforme. Su desmonte abriría la posibilidad de que se desarrollen espacios democráticos, no amenazados por la violencia, e irrumpan múltiples movimientos sociales, que orienten los grandes cambios que necesitamos.

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