Problemas caleños y candidaturas

Problemas caleños y candidaturas

Abril 08, 2015 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Guzmán Barney

En una columna que finalmente no salió publicada, por cambios en la página editorial, me refería a la situación social comparativa de Cali, con Medellín y Bogotá, según el informe de la ‘Red de Ciudades Cómo Vamos’, presentado hace dos meses en Bogotá. Profundizar en esta situación es de interés para la ciudadanía en general y de manera particular en la actual coyuntura y teniendo en cuenta las próximas elecciones de Alcalde. Tomando los promedios para los años 2011, 2012 y 2013, la pobreza, medida según ingresos, fue de 24% en Cali, de 17% en Medellín y de 12% en Bogotá. En cuanto a la pobreza extrema, también por ingresos, esta alcanzó el 5% en Cali, el 3,5% en Medellín y el 1,9% en Bogotá. En promedio, la tasa de desempleo para Cali-Yumbo fue de 14,5%, de 12% para Medellín y de 9,3% para Bogotá. Por su parte, la tasa de homicidios por 100.000 habitantes, fue de 83,3 en Cali, de 53,5 en Medellín y de 18,6 en Bogotá. Por otro lado, para los años 2012 y 2013, la proporción de estudiantes de grado 9º, que alcanzaron un nivel satisfactorio o avanzado en matemáticas en la pruebas Saber, fue de 41% en Bogotá, de 29% en Medellín y de 24% en Cali. Finalmente, el porcentaje de ciudadanos que se siente satisfecho o muy satisfecho con el medio de transporte fue de 76,7% en Medellín, de 50,7% en Cali y de 36,4% en Bogotá. La anterior es una descripción de la situación comparativa de Cali en varios temas que son de interés para la vida urbana. Sin embargo, cuando se mencionan públicamente con el apoyo de cifras, el medio local está tan politizado que, a manera de ejemplo, los sectores allegados a la Administración Municipal consideran que se le está haciendo una crítica inmerecida a la “actual administración”. Se habla entonces de diagnósticos “negativistas” y no se capta a cabalidad la capacidad e importancia que tiene la opinión crítica en la construcción de un mejor bienestar colectivo. Es posible que se haya mejorado en algunos indicadores, ciertamente estamos en una situación mejor en el conjunto de la ciudad, pero es importante señalar la magnitud de los retos por confrontar, buscar que se mantengan las buenas experiencias de gobierno y desechar las que no lo son. Es necesario llegarle a los actuales candidatos a la Alcaldía, para que aclaren lo que están proponiendo como estrategias de fondo para la ciudad. Hasta ahora, la ciudadanía no sabe cuáles son los planteamientos concretos de los candidatos sobre los problemas por los que atraviesa la urbe. Hay demasiados candidatos(as) que en un debate público sano podrían hacer confluir o diferenciar sus planteamientos, de manera que se pueda decidir mejor por quién votar y cómo comprometer al Gobierno local en los próximos cuatro años. Por difíciles que sean las circunstancias por las que atraviesa la ciudad, precisamente el pensamiento crítico y “negativista” se articula estrechamente con una posición optimista sobre el futuro de la ciudad, de la región, del país. En particular Cali es una ciudad llena de posibilidades. Se requiere recuperar su situación ambiental, teniendo en cuenta su medio natural excepcional que se ha deteriorado. Hay que fortalecer todas las economías basadas en el trabajo honesto, bien remunerado y digno con las familias. Se necesita liquidar todo lo que lleve al beneficio privado de los recursos públicos y hacer eficiente el Estado. Fomentar el espacio público y la cultura ciudadana. Para ello, es necesario confrontar alternativas políticas, sumar voluntades y comprometer a quienes logren llegar al poder local.

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