Potencialidad turística

Julio 27, 2016 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Guzmán Barney

En el próximo futuro tendremos que abordar una discusión sobre los énfasis que debe tener un Plan de Desarrollo Nacional. Necesariamente saldrán a relucir aquellos temas que dependen de los acuerdos que se firmen en La Habana, especialmente en el sector agrario en el que hay que insistir en promover un modelo combinado, tanto campesino centrado en la producción de alimentos, como empresarial vinculado con la producción agrícola de insumos industriales. Ciertamente, se debe favorecer la recuperación de la industria nacional que ha tenido últimamente un respiro con la devaluación del peso. De ella depende buena parte de la población urbana del país. Es deseable que se ponga menos atención en lo que se conceptualizó erróneamente en el pasado, como la ‘locomotora minera’ del desarrollo nacional que tan poco ha dejado al bienestar de las regiones y de las poblaciones locales. Pero, ¿cuál puede ser un agente catalizador del desarrollo nacional, con impacto en el conjunto de la población, que puede disminuir la brecha de desigualdad existente, que implica profesionalización a diferentes niveles y que puede tener asiento en las regiones tan diversas y ricas que conforman la Nación? Indudablemente que la industria sin chimeneas del turismo nacional y crecientemente internacional, de nuevo tipo, amigable con la naturaleza, que busca enseñanzas de poblaciones culturalmente diversas.El conflicto armado y las guerras han sido el principal obstáculo para poder disfrutar de las riquezas naturales, sociales y culturales del país y de sus regiones, por parte de nacionales y extranjeros. Con la firma de los acuerdos de paz, los enfrentamientos propiamente bélicos deben disminuir, como ya ha sucedido en el presente año, teniendo en cuenta únicamente el cese unilateral del fuego. Sin embargo, el gran reto que se debe asumir desde ya, es controlar la criminalidad y fortalecer la seguridad ciudadana y la convivencia. Este reto no se circunscribe solamente a las partes que han estado en conflicto armado y político. Actores distintos están implicados y se requieren nuevas funciones y maneras de actuar de las Fuerzas Armadas y de Policía, centradas en el control de la criminalidad y en garantizar el derecho a la seguridad ciudadana. También se requiere una presencia efectiva de las organizaciones sociales haciendo veeduría a las instituciones estatales. El país y sus regiones deben ser transitables con seguridad para todos y esta es una condición para el turismo, en cualquier parte del mundo. Una condición que se logra progresivamente, pero que debe tener indicadores efectivos en el corto plazo.Ahora bien, por otro lado, hay que modificar el significado y la manera como concebimos el turismo. Los lugares tradicionales, como Cartagena, seguirán siendo importantes. Pero se requiere reconducir el turismo depredador que allí se practica, centrado en las élites y con costos exorbitantes en restaurantes y hoteles, aún con los parámetros europeos. Se requiere volver a las regiones, a su riqueza natural y humana para que puedan ser compartidas por los turistas, con la participación directa de las comunidades locales. Importante desarrollar el concepto de turismo ecológico. La meta debe ser volver a caminar o navegar por el país, recorrerlo en bus ya que no se puede en tren. Los empresarios de dicho turismo deben ser las organizaciones comunitarias locales que pueden brindar comodidad, buena gastronomía, descanso, aprendizaje y buenos precios, fomentando una riqueza que se queda en el lugar.

VER COMENTARIOS
Columnistas