Encuestas y candidaturas

Marzo 11, 2015 - 12:00 a.m. Por: Álvaro Guzmán Barney

Recientemente se presentó el informe ‘Cali como Vamos’ con cifras del 2014. Es un informe importante que requiere un análisis detallado, más allá del que se hace de manera inmediata sobre la primera presentación de las cifras sobre temas claves de la ciudad. El análisis de la encuesta se puede enriquecer si se tienen en cuenta las trayectorias con datos para viarios años y se relacionan con otra información. Dos semanas antes se había presentado en Bogotá, por parte de la ‘Red de Ciudades Cómo Vamos’, un informe comparado de 14 ciudades colombianas con información entre 2011 y 2013, entre ellas Cali. Profundizar en la situación de cada ciudad y comparar es también pertinente e importante para poder identificar las posibles circunstancias positivas o negativas de las distintas localidades, formular políticas públicas apropiadas y mejorar la situación de las ciudades, con el concurso público y privado: este es el objetivo final del ejercicio que tienen en mente los promotores de la encuesta. Algunos columnistas hemos señalado con inquietud que, en el caso de Cali, han proliferado en los últimos meses los candidatos a la Alcaldía, la mayoría de los cuales tiene afiliaciones políticas precarias o se proponen desde la “sociedad civil” con ideas difusas. En cualquier caso, hasta ahora, se adolece de planteamientos de los candidatos sobre los problemas estratégicos por los que atraviesa la ciudad y que deberían comprometer al Gobierno local en los próximos cuatro años. Encuestas como “Cali como vamos” que se hacen rutinariamente dos veces al año y no al calor de las coyunturas electorales tienen información valiosa para fomentar la discusión pública sobre los problemas de la ciudad. Veamos unos ejemplos puntuales en los que Cali muestra un rezago comparativo importante en relación con Bogotá y Medellín. Tomando los promedios para los años 2011, 2012 y 2013, la pobreza, según ingresos, es de 24% en Cali, de 17% en Medellín y de 12% en Bogotá. En cuanto a la pobreza extrema, también por ingresos, esta es del 5% en Cali, del 3,5% en Medellín y del 1,9% en Bogotá. En promedio, entre 2011 y 2013, la tasa de desempleo para Cali-Yumbo fue de 14,5%, de 12% para Medellín y de 9,3% para Bogotá. Por su parte, la tasa de homicidios por 100.000 habitantes promedio para los tres años es de 83,3 en Cali, de 53,5 en Medellín y de 18,6 en Bogotá. Por otro lado, para los años 2012 y 2013, la proporción de estudiantes de grado 9º, que alcanzaron un nivel satisfactorio o avanzado en matemáticas en la pruebas Saber, fue de 41% en Bogotá, de 29% en Medellín y de 24% en Cali. Finalmente, el porcentaje de ciudadanos que se siente satisfecho o muy satisfecho con el medio de transporte que utilizan es de 76,7% en Medellín, de 50,7% en Cali y de 36,4% en Bogotá. Cifras sueltas, pero inquietantes, para todas las ciudades, pero especialmente para Cali.Cualquier situación de una ciudad, por difícil que sea, es superable. En particular es el caso de Cali, ciudad llena de posibilidades. Pero, se requiere conciencia sobre la situación, sumar voluntades, confrontar alternativas políticas y comprometer a quienes logren llegar al poder local con su manejo. ¿Qué proponen los candidatos? ¿En qué ha avanzado la ciudad? ¿Dónde introducir variaciones significativas que nos lleven a confrontar mejor los grandes retos del Siglo XXI? Falta debate público y reagrupar las alternativas en unas pocas, para escoger mejor y comprometer al gobernante.

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