Visita a Guapi

Visita a Guapi

Febrero 11, 2015 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

La semana antepasada se llevó a cabo un Consejo de Ministros en Guapi. Este evento denota interés del Gobierno Nacional por una de las regiones más desatendidas del país. Una manifestación de esta índole debe registrarse como positiva, sin embargo, en el pasado, no han sido pocas las oportunidades que se han escuchado pronunciamientos y planes por parte del Gobierno Nacional para reivindicar el Litoral Pacífico, sin resultados concretos.Me imagino que el gabinete pudo constatar las limitaciones de accesibilidad. Para que un habitante de esa población pueda ir a la capital de su departamento a realizar una diligencia rutinaria, se ve obligado a tomar una precaria embarcación, de esas que con frecuencia escuchamos en los noticieros que zozobran, viajar hasta Buenaventura, tomar una carretera que aún continua en construcción, después de más de diez años, para trasladarse a Cali, y luego transportarse hasta Popayán, a no ser que se traslade en avión, lo cual es imposible para la mayoría de personas. Lo mismo le ocurre al resto de pobladores del litoral. El aislamiento en que se vive es dramático. Ni que hablar del estado y el nivel de los recursos de salud y de educación a los que tienen acceso la gran mayoría de sus habitantes, son patéticos. La inseguridad en esas latitudes es evidente, los maleantes saben que tienen un terreno abonado donde pueden delinquir con mínimas restricciones. Si la efectividad de la justicia es una de las mayores quejas a nivel nacional, en esa zona produce grima.El Pacífico no se ha beneficiado de la disminución de los índices de pobreza, como otras regiones. Subsiste la miseria, lo que es peor, no se ve la salida de su postración a corto o mediano plazo. En Colombia coexisten regiones desarrolladas y otras sumidas en la desesperanza.Nuestra costa en el mar Pacífico tiene una dimensión inmensa y comprende varios departamentos. La zona más atendida es la correspondiente al Valle del Cauca, pero la acción se concentra más que todo en Buenaventura. El puerto es considerado el polo de atracción para los inmigrantes, quienes desestiman que más del 50% de su población se encuentra desempleada. No es de extrañar que luego tomen camino hacia Cali, donde se encuentra la mayor concentración de ciudadanos afro-descendientes del país.Para la recuperación de la vasta zona se requiere voluntad política y un plan integral que trascienda los gobiernos de turno. La conquista de un territorio tan extenso, no se puede pretender llevar a cabo de un día para otro. Destinar $ 400 millones de dólares para la recuperación de toda la costa, como se ha prometido, es una gota en un mar de necesidades. Este monto constituye solamente una cuarta parte de lo que Buenaventura le produce al Gobierno por derechos de aduana e IVA en un año.El director de Planeación, Simón Gaviria anunció ayer unos planes integrales de desarrollo para los próximos 4 años, con inversiones de $24 billones para el Eje Cafetero, entre $24 y $27 billones para el Pacífico, hasta $43 billones para el Caribe y $50 billones para los llanos, según informaciones de prensa. De esta manera la región pacífica recibirá $ 5 billones más que en el cuatrienio anterior. Esta asignación no coincide con los reiterativos anuncios presidenciales. Se queda muy corta. Son paliativos que no resuelven los problemas.

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