Vale la pena

Noviembre 02, 2016 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Hace algunos años, un grupo de 22 empresas crearon una fundación de nombre, Bibliotec, con el fin de apoyar la labor que realiza la Red de Bibliotecas de la Alcaldía, supliéndolas con computadores y servicios de internet. Se comprometieron a donar $ 250 millones, cada una, en cinco años. Se concluyó, que la cotidianidad de la vida moderna exige conocimientos tecnológicos básicos, para aspirar a un trabajo digno, al igual que antes era la comprensión del lenguaje escrito.Esta iniciativa coincidió con otra de Min TIC, denominada Vive Digital. Fue así, como gracias a una alianza de Bibliotec, el Ministerio y la Alcaldía se logró dotar a la red con 20 puntos Vive Digital, aumentar el número de computadores de 492 a 2349, establecer en 33 bibliotecas servicios de internet, remodelar 18 bibliotecas y construir 4, desde sus cimientos, para el servicio de la población más pobre de la ciudad. Se han invertido cerca de $15.000 millones. Este es el feliz resultado de una alianza, que demuestra lo que se logra, si las voluntades se unen en la búsqueda de un objetivo común. Los recursos privados y los estatales se potencializaron. Las alianzas no suman, tienen la virtud de multiplicar los recursos. No ha sido el único logro. Desde hace tres años se creó una escuela de innovación y desarrollo bibliotecario, con la participación de la Universidad de Barcelona, la Autónoma de México y la Javeriana de Cali, que ha realizado tres programas, con 20 conferencistas internacionales y 30 nacionales, enriqueciendo así las capacidades de 150 de sus directores.Estos hechos han producido un aumento considerable en el número de usuarios atendidos en las diversas bibliotecas. En el 2015 fueron 820.000 personas las que demandaron 1.577.000 servicios. Los mayores usuarios, 55%, son niños y jóvenes entre 7 y 17 años de edad, sin embargo, sorprende el número de adultos mayores que también se benefician, de manera especial, utilizando los computadores y el internet.Uno de los hallazgos de estos modernizados centros de servicios, llamados bibliotecas, es que se han convertido en lugares de encuentro de los vecinos, para desarrollar múltiples actividades culturales. Un gran número de jóvenes que estudian media jornada, en su tiempo libre, se reúnen allí, para complementar sus estudios y materializar sus sueños. Es en estos recintos donde también se llevan a cabo talleres y conciertos musicales, exposiciones, se practica la danza, se producen audiovisuales, etc. Se han convertido en el club social de las personas de menores recursos económicos.Las bibliotecas comunitarias de la Alcaldía tienen un cubrimiento muy amplio de la ciudad, están estratégicamente situadas en donde vive la mayoría de los estratos sociales 1, 2 y 3, por consiguiente, cumplen su misión, ofreciendo servicios a la población que más lo necesita.Recientemente se están incorporando nuevas tecnologías que potencializan las capacidades de innovación y emprendimiento de las personas, en asocio con la Universidad Autónoma. Es así como se han iniciado programas denominados, ‘Makerlabs’, los cuales constan de impresoras 3D, cortadoras láser y otras herramientas menores, obviamente, también instructores, quienes enseñan a los asistentes a utilizarlas para fines prácticos como construir robots y artículos que puedan comercializarse.

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