Sustitución del petróleo

Agosto 28, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

El petróleo es apodado el oro negro, por la riqueza y el poder que genera a quienes lo poseen. En el siglo pasado y a comienzos del actual, lo países donde abundaba esta materia prima se enriquecieron de manera significativa, por el contrario los que carecían de este apreciado tesoro se vieron abocados a pagar un precio alto para adquirirlo.Pues bien, desde hace ya algún tiempo se están produciendo unos fenómenos que afectan tanto su demanda como su oferta, con consecuencias en su precio. El consumo en los países del primer mundo se ha disminuido desde el 2005. Los EE. UU., el país de mayor consumo en el mundo, de lejos, ha disminuido sustancialmente sus importaciones. Se han popularizado los vehículos eléctricos y los denominados híbridos, se ha sustituido parte de la gasolina por alcohol carburante, cada vez los motores son más eficientes y consumen menos combustible, se ha multiplicado el uso de la producción de energía eólica y térmica, los edificios son ahora ecológicos, lo que quiere decir, un menor consumo de energía, en fin se ha buscado por distintos medios disminuir su dependencia de una materia prima escasa en su territorio. Sin embargo, la sustitución más importante proviene del incremento en la producción de gas esquisto, o shale gas para los angloparlantes. En el año 2000 representaba el 1% del consumo de gas del país y hoy en día constituye más del 20%. Su precio es bajo y sus reservas abundantes, lo cual ha permitido el regreso de industrias que habían emigrado. Se estima que en el año 2017 los EE. UU. serán autosuficientes en combustibles.Ya se puede imaginar el lector lo que esto significa en materia económica y política. El interés de su gobierno en el medio oriente dejará de ser prioritario. Desistirá de entrometerse en la política interna de los países árabes, donde se encuentran las mayores reservas petroleras. Otro factor que afectará la demanda de hidrocarburos es la desaceleración en el crecimiento de China e India, estos dos países representan más de una tercera parte de la población mundial. La explosión en la producción de gas esquisto de EE. UU. es solamente el comienzo, existen reservas inmensas en otras latitudes como China y Argentina. El fenómeno de la menor demanda de petróleo producirá perdedores y ganadores en el concierto de las naciones del globo.Sin duda por ahora no se vislumbra una gran sustitución del petróleo en un tiempo corto, la sustitución es un proceso lento, aún no se ha inventado un combustible distinto al actual, para hacer volar los aviones; no obstante lo que está ocurriendo afectará definitiva su precio relativo.Para Colombia va a significar un golpe en el mediano plazo. Los precios del carbón, uno de nuestros productos de exportación, ya sufrieron por la competencia directa del gas esquisto. La exploración de petróleo ha jalonado la inversión externa, si los precios bajan o dejan de subir como en el pasado reciente, se desincentivará. Nuestro crecimiento económico se fundamentó, más que todo, en el desarrollo minero, donde los hidrocarburos representan cerca del 70% de la producción. Con precios moderados del crudo, se disminuye la exploración y se menguan las divisas. El fortalecimiento de nuestra moneda debilitó la producción nacional de la industria de bienes transables. Ahora para subsistir necesitamos importar más que antes. ¿Quién sustituirá el déficit comercial que se nos avecina? ¿Cuál será el efecto para los países petroleros como Venezuela, Rusia o Arabia Saudí?

VER COMENTARIOS
Columnistas