Siembra viento y...

Abril 24, 2014 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Al poco tiempo de iniciar su período presidencial, Hugo Chávez creó las Milicias Bolivarianas, en defensa de la soberanía y la independencia del país. Hasta hace una década, el ejército regular se calificaba a sí mismo como el ejército de Venezuela. Ahora se enorgullece de considerarse también en ‘revolucionario’. De esta manera se pretendió blindar a su gobierno contra las ‘amenazas’ del imperialismo (EE.UU.), imaginario evento que el presidente Maduro suele evocar con insistencia, para cohesionar las huestes mediante la exacerbación del nacionalismo.Los contradictores del régimen conocen de primera mano a qué se enfrentan si trata de vencerlo por los cauces democráticos. ¿Cuál podría ser la reacción de este ejército paralelo y del regular partidista, si la oposición llegase el poder?Como respuesta a las manifestaciones de la oposición se acostumbra montar contramanifestaciones de chavistas, obviamente promovidas por el propio gobierno, para enfrentarlas, y de esta manera desestimular las expresiones de protesta, lo cual ha acarreado consecuencias violentas. Los jefes de Estado del socialismo del siglo XXI, al referirse a la oposición, utilizan epítetos como: ‘lacayos’, ‘imbéciles’, ‘vendepatrias’, ‘fascistas’, ‘terroristas’, ‘pitiyanquis’, ‘asesinos’, ‘trogloditas’, etc., para desvirtuar sus reclamos. Si estos calificativos proviniesen de fanáticos partidarios del gobierno, no tendrían importancia, lo grave es el origen. Dichos pronunciamientos degradan la contienda política y propician la violencia. “Del dicho al hecho hay poco trecho”.En la última elección presidencial, el candidato Nicolás Maduro ganó por un estrecho margen, menor al uno por ciento, a su contendiente, Henrique Capriles, líder de la oposición. Sin embargo, actúa como si contase con unas mayorías contundentes. Desconoce olímpicamente que un 50% de la opinión no lo acompaña en la política que se empeña en aplicar, la cual ha precipitado a Venezuela por un despeñadero económico, con una inflación galopante y una escasez de productos básicos intolerable. Vale la pena reconocer que se han disminuido las odiosas brechas económicas y los índices de pobreza, sin embargo, estos factores positivos, son desvirtuados por el evidente deterioro de su economía. Los líderes opositores y los alcaldes de la provincia elegidos por le voto popular, que contradigan los postulados del gobierno, se ven enfrentados a penas de arresto o al exilio, condenados por una justicia proclive, cooptada por el Ejecutivo. Estos son los caminos que deben transitar quienes disienten de los rumbos trazados por el presidente Maduro. Las recientes manifestaciones estudiantiles, originadas por la supresión de la libertad de información y la desesperanza, fueron reprimidas por la Guardia Nacional Bolivariana y por las contramanifestaciones chavistas, razón por la cual perdieron la vida 42 personas y resultaron heridas aproximadamente 480. La Unasur promovió un diálogo entre los grupos en contienda. Una iniciativa loable, que le traerá más beneficio al gobierno que a la oposición, si no se llega a un acuerdo, la alternativa más probable. De esta manera la autoridad demostró que acepta el diálogo, también es probable que la oposición se divida, entre moderados e intransigentes, de todas maneras el tiempo propicia que el fervor se extingan.“Siembra vientos y cosecharás tormentas”.

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