Realizaciones autóctonas

Realizaciones autóctonas

Octubre 10, 2012 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Hace poco la Revista América Economía publicó una clasificación de los 40 hospitales más importantes de Latinoaméricana en donde aparecen 4 de Colombia en los primeros 10 lugares. Llama la atención que en medio de la tormenta que se ha desatado por el funcionamiento de nuestro sistema de salud, nos encontremos con información tan positiva. La Fundación Santa Fe de Bogotá aparece en cuarto lugar y la Fundación Valle del Lili de Cali en el séptimo, el año pasado ocupaba en octavo puesto. Se trata de centros hospitalarios de alta complejidad donde se reciben pacientes para procedimientos o tratamientos médicos sofisticados, los cuales hace dos décadas eran practicados únicamente en el exterior.Registrar que dentro de los 40 hospitales aparecen 16 de Colombia nos debe producir orgullo. Casi todos regentados por fundaciones privadas, solamente dos son públicos, de los 16. De Cali, además de la Fundación Valle del Lili, aparece el Centro Médico Imbanaco en el vigésimo lugar, escaló cinco posiciones con respecto al año anterior. ¿Por qué será que los hospitales públicos no pelechan? La Fundación Valle del Lili se creó jurídicamente hace 30 años, gracias a la visión y a la tenacidad de Martín Wartenberg que tuvo eco en un mecenas, Álvaro Garcés. Ambos emprendieron la tarea de convencer a muchos escépticos de la posibilidad de convertir un sueño en realidad. Al poco tiempo, comprendiendo la necesidad de poner al frente de esta difícil tarea un buen gerente, invitaron a Vicente Borrero quien se vinculó desde los inicios al desafiante propósito. Gracias a una frenética actividad de convencimiento y de afecto por el terruño, se logró obtener recursos por parte de empresas y de personas naturales, vinculadas a la región, que respaldaron con donaciones esta plausible aspiración; construir una clínica similar a la de la Fundación Santa Fe en Bogotá, a punta de aportes. Hace 18 años se inauguraron las instalaciones iniciales que le dieron vida a la actual Clínica Valle del Lili que hoy en día cuenta con 461 camas, 166 de la cuales son de cuidados intensivos, cuya operatividad es muy compleja y delicada. Dichas cifras sobrepasan con creces las que ostentan cualquier otra clínica privada de Colombia.En 2008 se creó una facultad de medicina en asocio con la Universidad Icesi, la cual está preparando profesionales altamente calificados. Además, con la misma universidad se fundó Proesa, el primer centro de estudios socioeconómicos de la salud en el país, entre otros objetivos, para evaluar los resultados de nuestro propio régimen. También existe en la Clínica un centro de investigación científica en el cual participan facultativos de la misma institución, hoy en día con cerca de 400 médicos, todos de dedicación exclusiva.La clientela está conformada por el 60% de pacientes de EPS, el 20% de medicina prepagada, 10% por empresas sociales del estado y régimen subsidiado, y el resto distribuido en otros públicos. Desde el comienzo se instituyó la Unidad de Apoyo Social para atender pacientes sin seguridad social ni recursos.En el 2011 se llevaron a cabo 211 trasplantes de riñón, corazón, hígado, médula ósea, laringe o múltiples. Existen dos procedimientos, el de laringe y el de hígado intrafamiliar en niños, que se practican exclusivamente en la Clínica Valle del Lili. Realizaciones como la mencionada nos llevan a la conclusión de que no existen tareas imposibles para el progreso de la región.

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