Murió un mito

Murió un mito

Noviembre 30, 2016 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

El fin de semana pasado murió Fidel Castro, después de una larga incapacidad. Su enfermedad, como todo lo concerniente a su vida privada, era un misterio, se mantenía en absoluto secreto. Venerado por buena parte de los cubanos radicados en la isla y odiado por otros, quienes tuvieron el coraje o la osadía de criticar al régimen, que con mano dura impuso en su país. Sus ideas y opiniones fueron divulgadas y acatadas como artículos de fe. Se vienen a mi memoria los relatos de la escritora, Svetlana Aleksiévich, premio Nobel de Literatura, cuando describe la devoción de los rusos marxistas, por Lenin y Stalin. Los comunistas, supuestamente agnósticos, tienen sus propios santos.No tuvo compasión con sus contradictores. Durante el período inicial de su hegemónico gobierno, fue famoso el paredón, la guillotina cubana. Sobresaliente orador. Sus maratónicas arengas eran divulgadas ampliamente. Escucharlas en su totalidad demandaba una gran dosis de fanatismo o infinita paciencia. Aunque en el período inicial manifestó su apego a la democracia, sin embargo, poco tiempo después se declaró comunista, e impuso una dictadura que aún subsiste, en manos de su hermano, Raúl.Su lucha desde la Sierra Maestra fue alabada por gran parte de la opinión mundial, al fin y al cabo, se trataba de deponer a un dictador corrupto, Fulgencio Batista, quien permaneció en el poder, por segunda ocasión, durante 7 años. Debido a los brotes contrarrevolucionarios, materializados en Bahía Cochinos, se declaró enemigo de los EE.UU. y se refugió en los brazos de la Unión Soviética. En aquellos tiempos se vivía la Guerra Fría. Este nuevo giro, lo indujo a permitir el establecimiento de misiles soviéticos en su territorio, lo cual desembocó en una famosa crisis; se enfrentaron los gobiernos de John F. Kennedy y Nikita Jrushchov, el pulso lo ganó el gobierno estadounidense. En esta forma se convirtió en un héroe de las juventudes latinoamericanas, junto con su compañero de lucha revolucionaria, el ‘Che’ Guevara. Personificó la historia de David contra Goliat. Desde entonces decidió culpar a los norteamericanos de todo lo malo que le ocurriese a su pueblo, una justificación replicada por el régimen chavista, su incondicional y obediente aliado. El ambiente que se vivía en aquella época, fue propicio para impulsar otra iniciativa de Fidel Castro, replicar su revolución en Latinoamérica. Se formaron nuevos frentes guerrilleros en varios países de nuestro continente. En medio de las luchas, en Bolivia, fue dado de baja el comandante Ernesto ‘Che’ Guevara. Uno de los frentes liberales de nuestras guerrillas, comandado por Manuel Marulanda, adoptó su ideología, y durante 50 años fue fiel a su postulado. Las Farc, apenas ahora, han aceptado deponer las armas, para ingresar a la contienda política democrática.El mayor logro de este astuto líder, lo obtuvo en los campos de la educación y la salud de los cubanos. Igualmente es destacable la disminución de las brechas económicas. No obstante, también abolió la información independiente, nacionalizó los medios de producción, prohibió la iniciativa privada e implantó un régimen absolutista. Las medidas que se tomaron para establecer sus políticas, condujeron a Cuba a un estancamiento económico, en el cual permanece inmersa y del cual continuamente huyen sus ciudadanos.

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