Más centralismo

Más centralismo

Noviembre 19, 2014 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

El gobierno propuso una reforma política. Existía un consenso bastante difundido de abolir la reelección, sin embargo claudicó ante la tentación, fue más allá, le colgó no pocas adehalas, entre las que se encuentra el calendario electoral. Al unificar dicho calendario, las elecciones de las autoridades regionales se llevarían a cabo en el mismo año que las presidenciales y las del Congreso, lo cual producirían varios efectos que le otorgarían mayor concentración de poder a las autoridades nacionales en detrimento de las regionales.Las elecciones más importantes, las que suscitan mayor interés, son sin duda, las presidenciales. Esto se corrobora por el número de personas que acuden a las urnas. Por consiguiente si se acoge la propuesta, los temas nacionales opacarían a los regionales. Perderían jerarquía los problemas, los planteamientos y los programas de la provincia. Se cercenaría la importancia y el cubrimiento del certamen en la periferia, prevalecerían las noticias de la Capital. Sería difícil para un candidato a una gobernación o a una alcaldía sobresalir y difundir sus mensajes de campaña, si en el mismo año tiene lugar la competencia para la Presidencia de la República. Los noticieros nacionales le dan mayor cubrimiento a lo que ocurre y se ventila en Bogotá, lo cual es natural, allí habitan sus directivos y sus periodistas. Para que surjan líderes de la provincia y lleguen a nivel nacional, primero deben hacer el curso en su entorno, a no ser que sean delfines. En la actualidad los políticos que ejercen sus actividades en Bogotá tienen grandes ventajas. Como primera medida, allí operan los medios de información más importantes y con mayor difusión del país. Las cadenas de radio y de televisión nacionales más poderosas tienen sus sedes donde reside el gobierno y se ejecuta la mayor parte de la actividad económica. No es de extrañar que el mayor número de políticos influyentes residan en la Capital. Si además todas elecciones van a tener lugar en el mismo año, no es necesario señalar dónde se concentrará el interés y cuales elecciones tendrán profusa difusión.Para darle oportunidad a que la provincia nutra su cantera de líderes políticos con proyecciones nacionales, se requiere que las elecciones regionales se les otorguen la importancia que merecen, sin la interferencia de la campaña a la Presidencia de la República.De unificarse el calendario, es muy probable que los líderes regionales se empeñen en asociarse o identificarse con los candidatos de la campaña presidencial, con el fin de aumentar su votación, mediante el respaldo de quienes seguramente cautivarán mayor atención. Los asuntos locales pasarán a segundo plano, predominarán los nacionales. En Bogotá se encuentra situado el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial de la nación, con todos sus adláteres. Allí tienen sus sedes las entidades, mal llamadas descentralizadas. Además en la Capital también se concentra la mayoría de las presidencias de las empresas privadas más importantes, por lo tanto allí existe la mayor fuente de oportunidades de empleo calificado del país.La enfermedad de la macrocefalia la ha sufrido el país por mucho tiempo, con nefastas consecuencias, como los abismales desequilibrios económicos regionales, ahora el Gobierno propone profundizarla. ¿Acompañarán al Gobierno los congresistas del Valle?

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