Los números engañan

Octubre 09, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Con frecuencia se recurre a datos estadísticos para ganar o perder una discusión. La forma más usual de zanjarla, dejando con la boca abierta al adversario, es aducir con firmeza un dato relevante. Por ejemplo, apelamos al ingreso per cápita para señalar al bienestar económico de los ciudadanos, lo cual es incorrecto. La distribución del ingreso es también fundamental para juzgar la prosperidad. El valor del ingreso promedio colombiano es muy distinto si el ciudadano vive en Bogotá o en Quibdó, y diferente también si habita en el sur o en el norte de la Capital. Además esta cifra se expresa en dólares, por consiguiente la fluctuante tasa de cambio influye en su resultado. Cuando asistimos a una consulta médica, y confiamos en el profesionalismo de nuestro interlocutor, también se nos habla con datos. Para explicar los riesgos que se corren con el tratamiento sugerido, se nos dice: si emprendemos este tratamiento el 75% se cura, el otro 25% se muere, y quedamos muertos, pero del pánico. Veamos lo que le ocurrió al profesor de Harvard Stephen Jay Gould, para recuperar las esperanzas cuando escuchemos opiniones apocalípticas.El Dr. Gould fue un connotado paleontólogo nacido en 1941, quien, cuando asistió a una consulta médica en 1982 fue diagnosticado con un cáncer abdominal. Al averiguar con el especialista sobre su futuro, se le dijo que para ese tipo de cáncer, la mediana de supervivencia era solo de 8 meses. Si el paciente hubiese sido el común de los mortales, posiblemente habría muerto de un infarto y no del cáncer. Por fortuna el Dr. Gould conocía la ciencia estadística con propiedad, en razón de sus estudios académicos. Lo primero que pensó fue que los datos eran históricos y que posiblemente ya existían, en 1982, tratamientos más efectivos para controlar su enfermedad. Conocía que la mediana significa el número correspondiente a la mitad de los casos registrados, por lo tanto, si bien la mitad había muerto antes de 8 meses, la otra mitad había sobrevivido más tiempo y se desconocía cuanto más. La mediana no es la media o promedio, para cuyo cálculo se toma la suma total de los años de supervivencia, desde la fecha de su diagnóstico, y se divide por el número total de los casos que se han tenido en cuenta. Quienes no están familiarizados con estos términos los confunden.El dato que le habían informado, no consideraba cuándo se había diagnosticado la enfermedad a los pacientes, si estaban en su etapa inicial de evolución o en etapa ya avanzada. Estas reflexiones aunque no lo tranquilizaron, le daban la oportunidad de recabar y analizar de manera más amplia su caso particular. No todas las evoluciones de un tipo de cáncer son iguales, existen particularidades. Las generalizaciones entrañan riesgos.Lo que ocurrió posteriormente fue que en su caso, el diagnóstico resultó ser muy oportuno. Durante un tiempo se sometió a un tratamiento médico que resultó efectivo y luego se realizó los chequeos periódicos de control. Su actitud ante la enfermedad resultó muy positiva para su tratamiento. Su supervivencia fue de 20 años, y no de 8 meses como le habían informado, tiempo durante el cual realizó un gran número de investigaciones y publicaciones importantes. El Dr. Gould tuvo una vida prolífica intelectualmente y llegó a ser un biólogo-paleontólogo muy destacado en los EE. UU. Murió en el 2002. Moraleja: los números te pueden engañar, hacer perder una discusión o causar pánico.

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