Las elecciones

Las elecciones

Octubre 21, 2015 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

El próximo domingo se celebrarán las elecciones para designar gobernadores, alcaldes, diputados y concejales. Se trata de un certamen que define el futuro de nuestras instituciones locales, sin duda, las que más afectan nuestra actividad diaria, las que nos hacen la vida placentera o intolerable. El suministro del agua, la energía, el funcionamiento del alcantarillado. La calidad y el acceso a la educación y a la salud. La marcha del tránsito y del transporte público. Estas realidades debieran motivarnos a ejercer con entusiasmo y responsabilidad nuestro derecho al voto. Con inusitada frecuencia se escuchan críticas, fundadas e infundadas, a nuestros gobernantes, de personas que no se han acercado a las urnas. ¿Con qué derecho critican si ni siquiera se molestan en votar? Lo pueden hacer en blanco.De las políticas que establezca la municipalidad depende que la ciudad sea competitiva para atraer inversión y progreso. Lo mismo aplica al gobierno departamental. En los últimos tiempos hemos perdido participación en el PIB nacional. Nuestros índices de desempleo son más altos que el promedio nacional. Sin duda, nos han afectado factores económicos exógenos que han gravitado en contra del progreso económico, sin embargo esto no justifica los errores de omisión de nuestros gobernantes. El empleo y el desarrollo si se pueden promover. Infortunadamente para Cali en las administraciones que antecedieron a la actual, se relegó a segundo orden la actividad orientada a atraer la inversión y por consiguiente el crecimiento del empleo. Aún falta mucho por ejecutar, con el fin de revestirla de un prestigio que atraiga el interés de los inversionistas y emprendedores.Emcali y el MÍO son dos empresas que requieren atención especial. Las soluciones son más gerenciales que políticas. La satisfacción de la clientela es la prioridad. La politiquería y el populismo deberían desterrarse de estas instituciones, para garantizar su supervivencia.Los datos de las encuestas para la Alcaldía de Cali han arrojado cifras contradictorias, sin embargo todo demuestra que el voto finish más probable será entre Armitage, Garzón y Ortiz.En ocasiones anteriores había evitado expresar mis preferencias, por celos con la libertad de opinión. En esta oportunidad voy a hacer una excepción, por la importancia del certamen, para conocimiento de mis lectores. Mi voto será para Armitage. Se trata de un empresario hecho a pulso, que decidió lanzarse a la Alcaldía motivado por un espíritu cívico, fundamentado en su amor por Cali. Ha demostrado con hechos una sensibilidad social ejercida con su propio peculio, lo cual tiene un doble mérito, puesto que los políticos que la ejercen, lo hacen con recursos del fisco. Sus éxitos rubrican su preparación gerencial y administrativa. Posee una capacidad de trabajo inagotable. Se trata de una candidatura fresca, abierta, novedosa, libre de compromisos y ataduras partidistas, su compromiso es con la ciudadanía. Busca la reconciliación y rechaza las exclusiones. Nos quejamos de la politiquería que nos agobia, sin embargo, muchas veces la confirmamos con nuestro voto. Además sería incongruente y sumiso que propiciásemos un monopolio nacional y regional del partido del Gobierno, el cual, recientemente, ha dado muestras fehacientes de desafecto con nuestra región.

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