Jardines y andenes

Jardines y andenes

Febrero 16, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Hace cinco o seis años, Carvajal S.A. decidió plantar un jardín por su cuenta, frente a su sede principal, en el separador de la Calle 29 Norte, para mejorar la presentación de su entrada. Algunas otras entidades se han desanimado de hacer lo mismo cuando el Dagma les informa la retahíla de requisitos que exige la Alcaldía; se debieran facilitar los trámites. Posteriormente, con el concurso de La 14, la ETB y Olímpica, el jardín inicial se prolongó hasta la Avenida 6. Lo propio hizo Colombina con el Parque de Versalles y la Cámara de Comercio con otro separador en la Calle 26 Norte con la Avenida 6. Se ha visto con beneplácito que otras empresas privadas hayan adoptado también zonas aledañas a sus instalaciones.Metrocali S.A. y la Alcaldía no se quedaron atrás. Los pequeños oasis se propagaron, en medio del deterioro de nuestras vías, andenes y calles. Produce alivio ver que las autoridades y los ciudadanos particulares se preocupen por mejorar la fachada de la ciudad. La más reciente realización financiada por el Municipio y llevada a cabo, con lujo de competencia, por el Zoológico, institución ejemplar, tuvo lugar frente al río tutelar de Cali, entre el puente que une a Santa Teresita con Santa Rita y el de El Peñón. Allí no sólo se implantaron bellos jardines para engalanar el río, sino que se reconstruyeron los andenes, teniendo en cuenta a los minusválidos mediante la utilización de baldosines que sirven de guía u orientación para los invidentes. Es satisfactorio reconocer que la Alcaldía haya tenido en cuenta la ornamentación y los viandantes en esta ocasión.Las ciudades tienen ciertas similitudes con las mujeres; no de otra manera puede entenderse que a la nuestra se la identifique como la Sultana del Valle. Como primera medida se pretende que sean atractivas y bien presentadas. Las ciudades son seductoras y enamoran, razón por la cual no sentimos fuertemente vinculados con ellas, y las elogiamos ante extraños, a pesar de ser conscientes de sus defectos y falencias. Ataviarlas y maquillarlas es lo natural; sino pregúntenles a las mujeres, ¿cuánto gastan en su embellecimiento?; o mejor no, pueden ser mal interpretados.Ojalá se multiplicaran aún mucho más estas acciones de amor por la ciudad, que sin duda ayudan a hacer más placentero nuestro hábitat, para el deleite y el esparcimiento de los ciudadanos. Hoy, muchos parques y separadores aún se encuentran abandonados, con apariencia de muladares. La elogiosa acción de la Alcaldía plasmada en las orillas del río, contrasta con el desgobierno y falta absoluta de autoridad que se palpa en el centro de la ciudad y en muchos otros sectores, como la Galería de Santa Elena, donde los vendedores ambulantes, se han apropiado del espacio urbano invadiendo separadores, calles y andenes. La usurpación del derecho del resto de los ciudadanos, no se circunscribe solamente a los vendedores ambulantes, también la ejercen los propietarios de los vehículos que abusivamente utilizan los pocos andenes transitables que existen en Cali.Se ha recibido con complacencia la decisión de la Alcaldía de responsabilizar a los Guardas Cívicos de la recuperación y la protección del espacio público. Esperamos que su acción sea efectiva. Por fin se les encontró una función pública indispensable a los Guardas, además, claro está, de incrementar la votación por sus padrinos políticos en época electoral. La burocracia es directamente proporcional a la votación.

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