Expogestión Pacífico

Mayo 21, 2014 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

La semana antepasada acudimos a un evento organizado por las Cámara de Comercio de Cali que se llevó a cabo en el Centro de Eventos del Pacífico, con la asistencia de aproximadamente 1400 personas, para escuchar a dos gurús de la administración, Michael Porter y Ronald Heifetz, ambos profesores de la Universidad de Harvard de reconocido prestigio internacional.En sus intervenciones nos dejaron importantes enseñanzas. El profesor Porter insistió en que el desarrollo tiene dos caras, la económica y la social, son como dos gemelos que deben crecer paralelamente, indefectiblemente interdependientes. Hizo énfasis en que la competitividad no se puede dar fundamentada en un ambiente social frágil. Para crecer, el bienestar no puede concentrarse en unos pocos, debe disfrutarlo toda la ciudadanía. Nuevamente expuso su tesis de valor compartido, necesario para fortalecer la vigencia de las empresas en el tiempo y vacunarlas contra la competencia. El Dr. Heifetz realizó una erudita y pragmática exposición sobre el liderazgo. La ciudadanía otorga el respaldo a la autoridad a cambio de servicios. Enfatizó los beneficios del liderazgo compartido. El buen el líder, el exitoso, no es quien tenga las respuestas para todo, sino quien haga preguntas adecuadas a las personas correctas. En conclusión, el liderazgo y la autoridad se adquieren, no se otorgan por decreto. La confianza es fundamental para cimentar las relaciones.Al final, cuando se le preguntó sobre sus impresiones del Valle del Cauca dijo que Cali vive un momento clave de renovación. Es como si en invierno hubiera llegado a su fin.Esto fue lo que sentimos quienes en el pasado fuimos testigos de una época parecida, más no igual, las circunstancias eran diferentes, cuando se ejerció un liderazgo compartido del sector privado en Cali. El producto fue mayor interés del grupo empresarial en los destinos de la región, que se tradujo en a resultados concretos, afectando positivamente nuestro crecimiento socioeconómico, al igual que el espíritu cívico y la autoestima.Fue un lugar común de ambos profesores insistir en que se requiere tener una gobernabilidad pública sana y progresista como una base indispensable para mejorar el bienestar y consolidar el desarrollo. La continuidad de esta tarea aún no se ve clara.Pero quizás, lo más importante del evento fue constatar que en la región subsistía, un poco camuflado, ese liderazgo compartido. En las presentaciones de los ‘clusters’ intervinieron jóvenes emprendedores exitosos cuyas realizaciones eran desconocidas para muchos. Sorprendieron y nos llenaron de optimismo los avances demostrados, el posicionamiento competitivo de sus empresas a nivel nacional e internacional. De los aspectos más significativos fue otorgarles espacios y visibilidad a estos nuevos protagonistas de la transformación.Muy importante lo que se está gestando; el cambio generacional en el liderazgo, esperanza cimentada en realizaciones concretas que demuestran que el espíritu empresarial jamás se extinguió en la región, sufrió un letargo, generado por gobiernos efímeros y mediocres, coincidentes en el tiempo con los embates del narcotráfico, que espantó la inversión productiva.

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