Empresas Municipales

Empresas Municipales

Febrero 13, 2013 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Ya se nos acerca la hora de que Emcali vuelva al Municipio, después de una intervención de más de diez años, cuando su manejo estuvo a cargo del Gobierno Nacional. Durante este tiempo primero permaneció en cuidados intensivos, luego en sala de recuperación y finalmente salió del hospital para cumplir su misión de manera normal. Aún le faltan dos procedimientos necesarios para su total recuperación, la escisión del componente de telefonía y la necesidad de crear una muralla china para blindarla de la politiquería, que le produjo casi la muerte. Este último tratamiento en mi concepto es imposible. Su gobernabilidad dependerá siempre del criterio del alcalde de turno. (Obsérvese caso Petro en Bogotá)Los que desconocen la historia están sujetos a repetirla, el caso de las Empresas Municipales, EEMM, de Cali es lamentable, estuvo punto de desaparecer por quiebra; gracias a la intervención, sobrevivió.Las empresas estatales se burocratizan innecesariamente. Son escasísimos los gerentes que no ceden a las pretensiones de los políticos. Una de las formas más efectivas de cautivar votos para un político es ser dueño de una burocracia frondosa. Un cargo produce votos y si es la gerencia muchos más. Los votos significan para los políticos lo que las utilidades para un empresario, su supervivencia. Muy escasos son los que no sucumben ante la tentación de soportar su andamiaje electoral en la burocracia oficial. Lo grave es que quienes pagan el pato de esta enfermedad son los contribuyentes, que en tarifas o en impuestos pagan los excesos.Las EEMM se burocratizaron y como si fuera poco se construyó un régimen prestacional inviable. Los dirigentes que aceptan estas cargas económicas poco les importan, saben que a ellos no les tocará atenderlas, al fin y al cabo los regímenes municipales sólo duran cuatro años. Sus sucesores en el futuro mediato son las víctimas de las decisiones irresponsables.Se realizaron inversiones con poco estudio y escasa rentabilidad que contribuyeron a su iliquidez, como la Ptar y la planta generadora térmica. En cambio se dejaron de realizar inversiones necesarias.Usualmente se sataniza la venta de activos o las alianzas de las empresas estatales con las privadas, sin embargo hoy la joya de la corona del Distrito de Bogotá es la Empresa de Energía. Hace ya algún tiempo a un alcalde sensato se le ocurrió vender la mitad y aliarse con una empresa privada que la administra. El dinero de la venta se invirtió en educación y salud. En la actualidad sus dividendos le representan al Distrito una buena suma y sus acciones valen un potosí. Ecopetrol es hoy en día más eficazmente dirigido que antes. Los accionistas privados han frenado la politiquería y los excesos.Desde hace no pocos años se visualizaba que la telefonía celular arrasaría con la cableada. Se propuso escindir los tres negocios de EEMM, entre los cuales no existen sinergias potenciales para captar, y considerar la búsqueda de una solución económicamente viable para el componente telefónico. En aquel entonces aún conservaba valor la telefonía fija o cableada. Algunas empresas estatales latinoamericanas lograron vender total o parcialmente las empresas telefónicas en aproximadamente US$800 la línea. A esta decisión se opusieron férreamente el sindicato y algunos políticos. Hoy la empresa vale diez veces menos y se desconocen los responsables del inmenso detrimento patrimonial que sufrieron los caleños.Moraleja: debemos elegir políticos honestos y capaces, y pedirle cuentas.

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