El nuevo modelo económico

El nuevo modelo económico

Marzo 20, 2018 - 11:50 p.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Leí con interés una larga entrevista publicada en la revista ‘Rolling Stone’ al precandidato presidencial Gustavo Petro, titulada ‘Desafiando la historia’. Allí hace unas declaraciones que sintetizan la esencia de lo que se propone, de llegar a la Presidencia de Colombia.

Su propuesta es darle un viraje de 180° al modelo político y económico, para sustituirlo por uno socialista, como el llamado socialismo del siglo XXI, cuya autoría fue de Hugo Chávez, inspirado en el modelo actual de Cuba; sus consecuencias están a la vista. Su esencia es la búsqueda de la igualdad económica, como se propuso implantarla Lenin, en Rusia. Para lograrlo, necesariamente se tiene que establecer un capitalismo estatal y una planeación unificada de la economía y del mercado desde el gobierno central, mediante la expropiación a los particulares.

Para lograrlo, en su entrevista propone un ‘pacto social’, un término acuñado por Rousseau en 1789, mediante una nueva constituyente. Sobre la actual dice: “La Constitución de 1991 fue un esbozo pero lo hundieron en sangre las matanzas de los 90 y el desplazamiento de millones de personas en la primera década del Siglo XXI; son la demostración de la ineficacia de la Constitución para lograr ese pacto”.

Si bien es cierto que en Colombia existen unas brechas económicas injustas e intolerables que deben corregirse, es equivocado proponer un nuevo régimen económico político, como un Estado capitalista, lo cual exige adoptar la autocracia tal como ocurrió en Cuba, Venezuela o la antigua Rusia. Allí se crearon nuevamente dos clases sociales, la de los gobernantes, incluidos los miembros del partido rector que se constituyeron en una nueva minoría, y el resto de ciudadanos, estableciendo de nuevo brechas socioeconómicas injustas e imposibles de vulnerar debido al absolutismo, indispensable en este tipo de regímenes. Los ejemplos han sido evidentes, imposibles de disfrazar.

Con libertad, también se puede lograr disminuir las brechas. Unos de los mecanismos son los impuestos progresivos según los ingresos de los ciudadanos y la educación, procurando siempre la igualdad de oportunidades. Lo imposible es hacer desaparecer la individualidad y la diversidad, que debemos aceptar y tolerar.

Su inclinación hacia la estatización de los instrumentos de producción y los servicios la demostró en su alcaldía, delegando la recolección de las basuras a la Empresa de Aguas de Bogotá. También en su entrevista dice sobre el modelo de salud actual: “El modelo mercantil de la salud que tenemos ha generado más muertos que toda la violencia colombiana, simplemente por ganancias”.

No debe considerarse un pecado crear empresas, dar empleo y tener éxito económico mientras se trabaje con ética y se cumpla la ley. Estigmatizar los emprendimientos empresariales paraliza el desarrollo. No existirían ni Google, ni Amazon, ni Microsoft, ni telefonía celular, etc., etc., etc., en la actualidad. El desarrollo se dinamiza mediante la creatividad de las personas. Además, el Estado tiene la potestad de reglamentar todo. Lo importante es gobernar con el fin de estimular el desarrollo en lugar de ejercer el poder para prohibir los emprendimientos privados.

Para nada es conveniente estimular el odio de clases. “Siembra vientos y cosecharás tormentas”. Venezuela es un ejemplo.

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