Edad de jubilación

Julio 20, 2011 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

La esperanza de vida promedio en Colombia se ha prolongado, año tras año. El progreso de la ciencia médica, las medidas de sanidad, el mayor bienestar económico y los sistemas de salud, han influido de manera favorable para que la vida de los colombianos sea más larga. En 1981 el promedio de la esperanza de vida era de 62,1 años, en la actualidad es de 74,55 años, lo que quiere decir que un habitante promedio ahora es 8,4 años más longevo que hace tres décadas. Se espera que para el quinquenio entre el 2015 y el 2020 dicha expectativa aumente dos años más. Estos raciocinios carecen de interés para quien le preocupe solamente su propia vida, y no los promedios estadísticos, sin embargo dichas cifras son importantes para el tema que voy a tratar.Hace no mucho tiempo, en nuestro país hubo una controversia, en la cual terció nuestro Vicepresidente, acerca del aumento de la edad de retiro para tener derecho a la jubilación. El tema no es de poca monta. En las naciones europeas se han movilizado millones de ciudadanos para manifestarse en contra del incremento de la edad de jubilación. Todos quisiéramos tener derecho a la pensión en el menor tiempo posible; sin embargo, esta pretensión no depende de nuestra propia voluntad, sino de los factores económicos y sociales que imperen.Cuando se establecieron los sistemas pensionales, varias décadas atrás, la expectativa de vida era más corta. Al prolongarse, se aumentó el número de ciudadanos pensionados y se disminuyó el porcentaje de personas en la etapa productiva. Este desequilibrio ha puesto en aprietos todos los sistemas pensionales en el mundo. La pirámide poblacional tiene cada día menos forma de pirámide y mas de rectángulo invertido. Existe cada vez, más y más gente de edad, y proporcionalmente menos jóvenes activos trabajando.En Colombia para poder pagar las jubilaciones el Gobierno le ha echado mano al presupuesto nacional, ya de por sí deficitario. Pero lo peor de los excesos pensionales se encuentra en las instituciones del Gobierno, tanto locales como nacionales. En muchas de ellas el valor de las jubilaciones es más del 70% u 80% de la nómina. En el sector privado unos costos parecidos haría inviable la subsistencia del negocio. Para el Estado, el problema se resuelve fácilmente con impuestos.Las mujeres son más longevas que los hombres. En nuestro país, las mujeres viven en promedio 7 años más que los hombres. No es de extrañar que nos topemos con más viudas que viudos en nuestro camino vital. Lo curioso es que las mujeres se jubilan cinco años antes que los hombres. Si fuésemos a regirnos por las estadísticas, ellas deberían jubilarse 7 años después que los varones. Parece ser que cuando se instituyeron los sistemas pensionales pocas mujeres formaban parte del mundo laboral y aún existía un sentimiento proteccionista hacia el ‘sexo débil’. Lo que llama la atención es que el movimiento feminista no haya propendido por esta igualdad de derechos.Los gobiernos usualmente procuran evadir la responsabilidad de equilibrar las cuentas de los fondos pensionales, para dejarle este problema a quienes en el futuro accedan al poder. Esta circunstancia incide en el crecimiento de los déficits fiscales y en encarecimiento, año tras año, de la posible solución a la encrucijada. Los paganinis del ardid son los jóvenes, quienes tendrán que llevar bajo sus hombros la carga económica de las pensiones que recibirán los mayores. Cada vez es más injusto con la juventud posponer la solución, sin embargo poco se habla sobre el tema.

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