Defensa del patrimonio

Septiembre 09, 2015 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Estamos próximos a las elecciones de gobernadores, alcaldes, diputados y concejales. Con nuestro voto vamos a elegir los mandatarios para los próximos cuatro años, un tiempo corto para un buen gobernante y excesivamente largo para uno malo. Del voto de los ciudadanos depende la suerte futura de Cali y el Valle. Los colombianos olvidamos pronto. Las EEMM llegaron al borde de la quiebra, razón por la cual fue intervenida por Superintendencia de Servicios Públicos, en gran medida, a causa de excesos burocráticos y de las embestidas de la politiquería. En el pasado, algunos líderes las utilizaron como botín para emplear en sus dependencias a quienes les ofrecían a cambio su respaldo político, desestimando las calidades éticas y profesionales requeridas para los cargos. Además, se asignaron contratos con base en amistades políticas, sin tener en cuenta la conveniencia. Hace solamente una década el componente de comunicaciones de las EEMM aún era muy valioso. Comenzaba la era de los teléfonos celulares y todavía la telefonía por cable era demandada. Se percibía la necesidad de adoptar las nuevas tecnologías, asociarse o vender, como lo estaban haciendo las demás empresas estatales latinoamericanas, pero el sindicato se opuso al cambio y la administración consintió. Ahora su valor es mínimo, la ciudadanía ni se dio cuenta que se le evaporó parte de su patrimonio, cerca de US$ 400 millones. Con la venta obligada del sector energético de la CVC, y como consecuencia de la miopía de las EEMM, perdimos la oportunidad de ser jugadores importantes en la producción y distribución de energía, un sector generador de ingresos muy significativos para la Empresa de Energía de Bogotá y EPM.Las Empresas Municipales debieran ser importantes, tanto como proveedoras de servicios esenciales para la vida ciudadana, como la energía, el agua y las comunicaciones, así como generadores de dividendos para Cali. Vale la pena señalar lo que EPM ha significado para Medellín y Antioquia. Su desempeño ha sido fundamental para el bienestar de sus dueños, sus habitantes. Se afirma con propiedad que el patrimonio de las EEMM pertenece a los ciudadanos, no obstante su manejo le compete a las autoridades de turno, así está estipulado. Los dueños ejercen el control a través de las autoridades políticas, de ahí la importancia de conocer de primera mano lo que piensan los candidatos a la Alcaldía.Con el fin de evitar lo que ocurrió en el pasado, lo ideal sería lograr un compromiso entre todos los partidos y aspirantes a la Alcaldía y al Concejo, para darle a las EEMM un manejo profesional e independiente de los compromisos políticos, tal como ha ocurrido en Medellín. Durante diez años de intervención de las EEMM, la Superintendencia no previó la necesidad de nuevas fuentes de agua para Cali. Ahora que regresó a manos del Municipio, a su nueva administración le corresponde garantizar el abastecimiento de tan vital recurso. Hemos dependido del agua por escorrentía del río Cauca, el Cali y más recientemente el Meléndez, lo cual nos hace vulnerables en tiempos prolongados de verano. Es urgente que se decida cuál de las represas que se están estudiando es la más conveniente y se acometa su conectividad o su construcción. Se requiere el almacenamiento para asegurar el suministro.

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