Decisión inexplicable

Decisión inexplicable

Agosto 18, 2010 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Dos días antes de terminar su mandato el Ministro del Medio Ambiente oficializó la declaración de parque marítimo de las costas de la Bahía de Málaga, contradiciendo una resolución anterior del Compes, que originó la convocatoria de un grupo de personas e instituciones para promover la construcción de un puerto de aguas profundas en dicha bahía.Cuando el Ministro informó de manera perentoria que iba a declarar parque la costa de la Bahía de Málaga, el grupo promovido por el mismo Gobierno y otras entidades de la comarca se dieron a la tarea de analizar las razones para el cambio de 180 grados del Ejecutivo Nacional. A raíz de la amenaza, se le solicitó al Gobierno que permitiera estudiar el punto de vista de los ambientalistas para presentar, de ser posible, una solución compatible, en un período prudente. En la Bahía de San Francisco coexisten tres puertos comerciales y avistamiento de ballenas. Para tal fin se contrató un estudio con la Universidad del Valle, la institución más versada sobre temas ambientales de la Bahía de Málaga, que fijó un período mínimo de cinco meses para realizarlo por la complejidad del tema.Por su parte el Gobierno contrató con el Dr. Barragán de Cádiz, “realizar un pronunciamiento técnico sobre la factibilidad de establecer una operación portuaria en Bahía de Málaga, sin modificar los atributos …”, en el término de un mes. Los resultados fueron obvios, se trataba como en el libro ‘Crónica de Una Muerte Anunciada’, de un final previsible. En ninguna parte se solicitó evaluar los efectos socioeconómicos para Colombia, por privarse del único puerto posible de aguas profundas en el Pacífico. Fue tanto el afán que no permitió que se le presentara el estudio de la Universidad del Valle.De todos es conocido que al Ministerio del Medio Ambiente le corresponde por ley establecer las condiciones que considere necesarias para proteger la zona, en cualquier momento, lo cual hace menos comprensible el apuro. En el transporte marítimo se está produciendo un cambio fundamental, a raíz del uso de contenedores para acarrear las mercancías. Los buques son cada vez de mayor tamaño y calado. La inmensa mayoría de los portacontenedores que se fabrican hoy, son de tipo Postpanamax, de dimensiones muy superiores a los que pueden recalar en Buenaventura, aún dragando al máximo el canal de acceso.Bahía Málaga es el único puerto de aguas profundas en el Pacífico colombiano, que permitiría la llegada de los nuevos buques, y podría convertirse en un puerto de transferencia. Como en la aviación se impusieron los puertos marítimos pivotes. Allí existe un canal natural de acceso de 25 metros de profundidad. Infortunadamente Buenaventura tiene únicamente 10,5 metros, y con dragado podría profundizarse un par de metros más. El nuevo Canal de Panamá permitirá el tránsito de buques hasta de 18 metros de calado, así que en pocos años naves con fletes más baratos, debido a las economías de escala, las veremos pasar a lo lejos.Debieron presentarse muchas influencias para que tal decisión se tomara tan precipitadamente, ignorando los nocivos e incalculables efectos socioeconómicos. Por un lado pudieron ser los ambientalistas fundamentalistas, quienes únicamente ven los problemas desde su óptica, o algunos inversionistas de los nuevos puertos en Buenaventura que consideran a Bahía de Málaga como una amenaza y no como un complemento, o la envidia de otras regiones del país, que no quieren que el Valle tenga dos puertos.

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