Costumbre evasora

Costumbre evasora

Septiembre 23, 2015 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

La Comisión de Expertos para la Equidad y la Competitividad Tributaria nombrada por el Ministerio de Hacienda fue bautizada con un largo título, omitió el Gobierno, por razones obvias o eufemísticas, que además de la equidad y la competitividad, la reforma requerida debería ser suficiente para financiar un Estado macrocefálico y centralista.En este nuevo informe, la Comisión, eludió el tema de las sociedades sin ánimo de lucro. La misión de muchas de ellas es loable, no obstante, un número aún indeterminado se cobija bajo este manto para eludir las obligaciones tributarias. Bienvenidas todas las normas efectivas que impidan estas anomalías, siempre y cuando tengan en consideración el tema de la simplificación de los trámites. Con el fin de controlar, existe la tendencia de crear procedimientos que resultan excesivamente onerosos. El otro tema que trataron se refiere a la administración de nuestro sistema tributario y destacaron cifras de la evasión tributaria en Colombia, un cáncer que nos carcome. La evasión del IVA se calcula alrededor del 40%, en el impuesto de renta de las empresas se sitúa en el 39%, en las contribuciones para la protección social llega al 26%, siendo el más evadido el correspondiente a pensiones con el 35.9% y el menor, el atinente a riesgos profesionales con el 19.6%. Lastimosamente no existe cálculo para el impuesto de renta personal, podría romper todas las marcas. También se menciona el escandaloso monto del contrabando, se trata de una evasión de consecuencias más amplias y funestas. El valor se estima entre los $6 y los $7 mil millones, lo que equivale al 2% del PIB, o al 10% de nuestras importaciones. Es un ejemplo evidente de la incapacidad de la Dian, el órgano competente para controlar.Como puede concluirse después de conocer estos montos, los colombianos somos expertos en el deporte de evadir impuestos. Esta costumbre arraigada en nuestra sociedad no se le puede atribuir solamente a un hábito elusivo o a una proclividad transgresora. La Comisión lo destaca como prueba de la ineptitud de la Dian para cobrar los tributos. Los humanos se motivan por estímulos positivos: la persuasión, el premio; entre los negativos se encuentran el castigo, las multas. Eludiendo a los positivos se puede mencionar que el Gobierno, en todas sus esferas y estamentos deberían dar ejemplo de transparencia. Los casos de corrupción que con tanta frecuencia se ventilan en los medios de comunicación, les sirven de excusa a los evasores para continuar delinquiendo. Nuestras normas tributarias son tan complejas que se prestan a la evasión o a la elusión. La inequidad es evidente: más de una tercera parte evaden los impuestos, la renta de trabajo tributa bastante más que la de capital, un propietario de unas pocas acciones paga igual que quien posea la inmensa mayoría de la empresa al recibir sus dividendos, y así podríamos continuar mencionando casos y más casos.Buenos, equilibrados y doctos informes los que hasta ahora ha producido la Comisión Tributaria, la incógnita subsiste en lo que ocurrirá, cuando el Gobierno se los presente al Congreso. ¿Tendrá el Presidente la voluntad y el poder de convencimiento para hacer aprobar las nuevas normas? Los intereses que se mueven alrededor de la legislación tributaria son muchos y muy fuertes.

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