Colombia primero

Colombia primero

Julio 02, 2014 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Las elecciones recientes profundizaron los odios y radicalizaron las diferencias, sin que se visualizaran puntos de convergencia. Si bien la oposición política es indispensable para construir una sólida democracia, las divergencias irreconciliables nos conducen hacia el estancamiento. Como bien dijo en una ocasión el Presidente J.F. Kennedy: “Se puede ganar con la mitad, pero no se puede gobernar con la mitad en contra”. Para lograr mayor prosperidad con equidad, se requiere consensuar acuerdos sobre temas trascendentes que nos conduzcan con prontitud a satisfacer los anhelos manifiestos del pueblo colombiano. Las mezquindades y venganzas políticas no pueden ocupar un lugar de preeminencia sobre los destinos nacionales. Se necesita valor y sensatez para sobreponerse a las pasiones, pero lo contrario sería nefasto. Esto lo entendieron en México, cuando se firmó en el Castillo de Chapultepec, el Pacto por México, suscrito prácticamente por todos los partidos políticos. Sobre este tema escribí hace unos meses, visualizando lo que desde entonces, ya se veía venir, como consecuencia de la contienda electoral. Los síntomas eran evidentes. Si bien las circunstancias políticas de Colombia son distintas a las de México, vale la pena resaltar el espíritu patriótico que lo originó.En nuestro país también se puede llegar a acuerdos sobre determinados temas fundamentales que se requieren atender con urgencia, si los dirigentes políticos se lo proponen, los cuales no son controvertibles desde la óptica política o ideológica. ¿Acaso la lucha contra la corrupción o mejorar la calidad de la educación pública genera controversia política? Sobre estos temas se pueden construir consensos, que sin duda mejorarían la imagen y la reputación de nuestras instituciones, cuya credibilidad se ha perdido.Se trata de una iniciativa que en México condujo a decisiones trascendentes que seguramente acelerarán su prosperidad. Su origen tuvo lugar en la Presidencia de la República. El entonces recién elegido Dr. Enrique Peña Nieto fue el gestor del pacto, en su esencia programático y no burocrático, con aceptación de la acción opositora en los demás asuntos del Gobierno.Hoy en día en Colombia es urgente buscar consensos entre los diversos actores políticos, sobre temas fundamentales para impulsar nuestro desarrollo económico en armonía con la búsqueda de una mayor equidad e inclusión social, con pragmatismo y sin politiquería.Sin desconocer la importancia de una oposición fuerte y sensata, “todos corremos más con un tigre atrás que con una liebre adelante”, existen asuntos de estado en los cuales es ineludible llegar a acuerdos para bien de toda la sociedad; ricos, pobres, indígenas, mestizos, etc. Está en manos de los políticos interpretar y canalizar hacia fórmulas concretas, este urgente clamor ciudadano.PD. El fervor por la Selección Colombia es una demostración evidente de que en los resquicios del alma de nuestros compatriotas existe una inmensa dosis de patriotismo oculto que une y apasiona. Es una lástima que no podamos celebrar sin agredirnos y lastimarnos, unos a otros. Sin duda debemos trabajar para aclimatar el respeto por los demás, indispensable para cimentar una sana convivencia.

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