Cerrando el cerco

Abril 09, 2014 - 12:00 a.m. Por: Alfredo Carvajal Sinisterra

Los últimos acontecimientos en Venezuela ratifican lo que se veía venir al poco tiempo de posesionarse el presidente Hugo Chávez. En el país vecino se está consolidando paulatinamente un modelo dictatorial de gobierno, inspirado en el régimen cubano; ‘Crónica de una muerte anunciada’.En sus prolegómenos el presidente Chávez acuñó el término de Socialismo del Siglo XXI para diferenciarse de su homólogo cubano. Su aspiración era llevar a cabo una revolución mediante apariencias democráticas. El primer paso fue someter a aprobación una nueva Constitución e introducir una reelección para permanecer en el poder el tiempo necesario para consolidarla. En segundo lugar orientó su actividad a asegurarse poseer el control de las altas cortes, del Poder Legislativo y el mando absoluto de las Fuerzas Armadas. La mayoría de la Asamblea fue ingenuamente cedida por la oposición, cuando no participó en unas elecciones en señal de protesta, lo cual le permitió legislar mediante las leyes habilitantes otorgadas por la Cámara legislativa. La última puntada, no menos importante, la constituyó el control de la autoridad electoral. Pero como si esto no fuese suficiente, creó estaciones de televisión como Telesur y silenció a Radio Caracas, el medio televisivo y radial más escuchado de Venezuela, en aquel entonces. Posteriormente se continuaron prohibiendo la operación de medios de información opuestos al régimen. Se creó una ley que obliga a todos los medios, radiales y televisivos, ha encadenarse e interrumpir los programas habituales para trasmitir publicidad gubernamental, a discreción de la autoridad.El presidente Maduro actúa de manera similar al difunto presidente Chávez, el mismo tono desafiante, pero sin duda, con menos gracia y elocuencia. En noviembre del año 2013, para fortalecer aún más sus ya excesivos poderes, el presidente Maduro tramitó, prevalecido de sus mayorías parlamentarias, una nueva ley habilitante para luchar contra la “corrupción y la guerra económica” durante 12 meses. Lo sorprendente de sus omnímodos poderes es que hasta hora nada se ha logrado: la corrupción es rampante, estimulada por las abismales diferencias en el precio del dólar, entre el oficial, otorgado a los privilegiados y el del mercado libre. La lucha contra la guerra económica se ha manifestado en la profundización de la escasez y la creación de la libreta de racionamiento.El único medio de información que subsistía con alguna independencia, la prensa, lo silencio restringiendo la importación de papel periódico. Ante la desaparición de todos los medios de información de la oposición, el único recurso a su alcance que subsistía, era la plaza pública. Atemorizado ante la fuerza de la oposición el presidente Maduro utilizó la represión armada, lo cual produjo como lamentable resultado 39 muertos y más de 550 heridos, y el encarcelamiento y juzgamiento sumarial de varios alcaldes y líderes opositores. Se los acusa de promover las manifestaciones, lo cual quiere decir, palabras más palabras menos, que se les prohibió expresarse en público. El fiscal solicitó 2 años de prisión para Leopoldo López. En la semana pasada se le cercenó la inmunidad parlamentaria a la valiente María Corina Machado de un plumazo, en escasas horas, demostración adicional e inequívoca de un poder dictatorial.

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